
Félix Maradiaga, presidente de Ruta del Cambio y ex preso político, pidió al Ejército de Nicaragua que defina si será parte del problema o de la solución ante la presión diplomática impulsada por la Organización de los Estados Americanos (OEA) contra la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El dirigente opositor se pronunció el viernes 2 de octubre, luego de que los cancilleres aprobaran una ruta de acciones hasta diciembre, según La Prensa.
La declaración de Maradiaga apuntó a una institución cuya cúpula está encabezada por el general Julio César Avilés. Los informes de Naciones Unidas han señalado a integrantes del Ejército de Nicaragua por graves violaciones de derechos humanos, mientras la oposición considera a la institución uno de los pilares del poder de Ortega y Murillo desde 2007.
“El Ejército de Nicaragua debe decidir si será parte del problema o la solución”, dijo Maradiaga durante una conferencia.
El opositor describió la decisión de los cancilleres como una “ruta diplomática de plazos” frente a una crisis que se profundizó desde 2018. Ese año, las protestas contra una reforma a la seguridad social fueron reprimidas y, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 355 personas fueron asesinadas; sus casos continúan impunes.

Ayer, 11 organizaciones opositoras en el exilio prometieron intensificar sus acciones durante los próximos 60 días, mientras el nuevo Grupo Ministerial de Seguimiento de la OEA prepara un diálogo con distintos sectores nicaragüenses. La instancia buscará visitar el país, reunirse también con exiliados y formular, en un plazo de dos meses, recomendaciones diplomáticas y jurídicas que excluyan el uso de la fuerza.
La resolución fue copatrocinada por Estados Unidos, Colombia, Argentina, República Dominicana y Perú. Los países miembros exigieron elecciones libres, el desmantelamiento del Estado totalitario y la reversión de las reformas constitucionales de 2025 y 2026, después de que Ortega anunciara en julio la eliminación de las elecciones competitivas.
Maradiaga sostuvo que la oposición mantendrá abiertas todas las alternativas para lograr la salida del gobierno. “La oposición está apostando a todas las opciones sobre la mesa hasta que la dictadura se vaya, porque el pueblo no puede seguir secuestrado”, afirmó en declaraciones recogidas por La Prensa.
Maradiaga valoró el consenso alcanzado en el organismo hemisférico y anticipó que la eventual llegada de una delegación internacional colocaría al gobierno nicaragüense ante una interpelación directa. “La coincidencia es la máxima presión. Se llegó a un consenso. Es un consenso hemisférico: hay una decisión clara de la salida de la dictadura”, expresó.

La reacción pública de Rosario Murillo fue el silencio. Durante su alocución del viernes no se refirió a la resolución, mientras que el vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, denunció en la reunión de la OEA que las autoridades nicaragüenses negaron el plácet a la embajadora Natasha Franceschi.
La organización opositora ante una posible transición
Durante la conferencia de ayer, Haydée Castillo llamó a formar “unidades de transición” en los barrios para que los ciudadanos presionen al gobierno y se protejan de manera colectiva e individual en un entorno represivo. También propuso que esos grupos dialoguen con soldados y policías de línea para persuadirlos de tomar distancia de la dictadura.
Castillo consideró que la declaración de la OEA ofrece a la población y a las organizaciones nicaragüenses una herramienta política para exigir cambios. “Tenemos una gran responsabilidad para tener preparada una propuesta”, señaló sobre la futura interlocución con el Grupo Ministerial de Seguimiento.
La resolución alienta a los Estados miembros a respaldar la investigación, documentación, preservación y análisis de pruebas sobre graves violaciones de derechos humanos en Nicaragua. Para los opositores, ese punto es central en la búsqueda de rendición de cuentas.
