EE. UU. emite alerta de seguridad en Haití tras emboscada a militares salvadoreños

Un vehículo blindado de Naciones Unidas permanece estacionado en un camino de tierra en Croix-des-Bouquets mientras un helicóptero sobrevuela la zona bajo un cielo nublado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La embajada de Estados Unidos en Haití emitió el día de ayer, 19 de octubre un comunicado urgente dirigido a sus ciudadanos, instándolos a extremar las precauciones y evitar la zona periférica de Puerto Príncipe donde un vehículo blindado con cuatro militares aerotécnicos de El Salvador fue objeto de una emboscada ejecutada por bandas armadas.

El ataque desencadenó intensos enfrentamientos en la comuna de Croix-des-Bouquets. Tras más de 24 horas del incidente, los efectivos salvadoreños, integrantes de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) continúan con paradero desconocido, mientras se despliegan intensos operativos internacionales para dar con su ubicación.

Por lo que, la alerta emitida por la sede diplomática estadounidense se focaliza en la zona de Santo, perteneciente al municipio de Croix-des-Bouquets, ubicado a unos 12 kilómetros de la capital haitiana. Según la legación norteamericana, la emboscada contra la patrulla militar derivó en un nutrido intercambio de disparos donde el personal de la GSF debió responder a las agresiones con el apoyo aéreo de helicópteros.

«Se han registrado enfrentamientos intensos y continuos entre pandillas y fuerzas de seguridad en las inmediaciones de Santo, en Croix-des-Bouquets. Es posible que las carreteras estén bloqueadas o sean intransitables. Se recomienda a los ciudadanos estadounidenses que extremen las precauciones y eviten la zona», advirtió textualmente la representación diplomática de EE. UU. en Puerto Príncipe.

En redes sociales circularon imágenes del vehículo en el que presuntamente viajaban los salvadoreños. (Foto cortesía redes sociales)

El perímetro delimitado por la alerta estadounidense es una región crítica dominada por grupos criminales fuertemente armados. La violencia registrada en los accesos viales ha complicado la libre circulación y mantiene un cerco de alta peligrosidad alrededor de la comuna.

La confirmación del Gobierno de El Salvador y las labores de rescate

El Gobierno salvadoreño confirmó que los cuatro desaparecidos son militares con especialidad “aerotécnica” asignados al contingente internacional de la GSF. Los uniformados se desplazarán en un vehículo blindado cuando fueron acorralados e interceptados por los miembros de las pandillas que operan en el sector.

Ante esta crisis, efectivos de la Fuerza de Tarea Libertad II, organismo que agrupa a más contingentes salvadoreños en el país caribeño han activado protocolos de búsqueda.

A pesar de la gravedad de los hechos, existe una profunda incertidumbre sobre el estado de los cuatro uniformados. Ni la GSF en sus actualizaciones oficiales ni el Gobierno haitiano, liderado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, han emitido pronunciamientos detallados sobre la suerte de los salvadoreños o los avances de las incursiones en la zona.

Frente a este panorama. durante una sesión celebrada ayer en la sede de la ONU en Nueva York, el representante especial para Haití, Carlos Ruiz Massieu, denunció que las bandas armadas continúan desafiando de forma abierta la autoridad del Estado e infligiendo terror sobre la población civil.

Por su parte, el representante especial de la GSF, Jack Christofides, enfatizó que desalojar a las pandillas de un territorio es solo el primer paso y que el verdadero reto radica en consolidar y mantener la seguridad a largo plazo.

A pesar del hermetismo de las autoridades haitianas y la falta de nuevos pronunciamientos por parte del mando de la GSF, las fuerzas de seguridad locales e internacionales, apoyadas por el contingente de la Fuerza de Tarea Libertad II, mantienen operativos activos por tierra y aire en la periferia de Croix-des-Bouquets para dar con el paradero de los militares.

Lo único certero hasta la fecha es que la emboscada ocurrió en la convulsa zona de Santo, que el ataque requirió cobertura aérea inmediata para repeler el fuego criminal y que el destino de los cuatro aerotécnicos salvadoreños sigue siendo una incógnita en medio del clima de extrema peligrosidad advertido por la embajada estadounidense.