Alberto Pierri, dueño de Telecentro: “Cuando se ocupa un cargo público lo único que importa es lo que se le deja a la gente”

Alberto Pierri

Alberto Pierri (78) es el dueño de Telecentro. Si bien se dedicó a los negocios “desde siempre”, también fue un político de peso en un momento de su vida: manejó la Cámara de Diputados por más de una década y fue clave durante el gobierno de Carlos Menem, en los 90.

No se arrepiente de su paso por el poder político, pero no extraña para nada esos días. Y asegura estar “más motivado que nunca” para seguir haciendo negocios.

El empresario acaba de cerrar la compra de iPlan, otro jugador del mercado de las telecomunicaciones por el que pagó USD 260 millones. La operación, que anticipó Infobae hace un mes, se confirmó ayer por la tarde.

Pierri aclara de entrada que no quiere hablar de política: ni del gobierno de Javier Milei, ni del peronismo, su partido, del que solo dice que “lamentablemente, está todo dividido”.

— ¿Cómo ve la situación económica?

— No voy a hablar de política. Hablar de economía es hablar de política. Está claro que hay cosas que para algún sector pueden estar muy bien, pero hay otras que para otros están muy mal. Nada más.

— ¿El contexto económico actual generó bajas de clientes para Telecentro?

— No.

“iPlan tiene un perfil muy dinámico e innovador, desarrolló una marca premium para internet residencial y se consolidó en el segmento corporativo”

— ¿Qué significa para Telecentro la compra de iPlan?

— Somos una empresa familiar. La fundé hace 36 años, en julio de 1990. Todos estos años crecimos según las posibilidades del mercado, pero con inversión permanente. Pasamos por la puerta de 6 millones de hogares. Durante el gobierno de Macri invertimos USD 820 millones y ahora estamos con un plan de otros USD 400 millones para migrar toda nuestra red a fibra óptica. iPlan es una empresa más chica, de capitales argentinos, que tiene 26 años. Además de estar en CABA, tiene presencia en Córdoba, Rosario y Tucumán, con una red de 1 millón de hogares pasados. Es bastante más chica que nosotros, pero tiene un perfil muy dinámico e innovador, desarrolló una marca premium para internet residencial y se consolidó en el segmento empresarial.

— ¿iPlan los va a posicionar mejor en el segmento corporativo?

— Sí, complementa nuestro posicionamiento estratégico. Telecentro es una marca con una infraestructura muy sólida en mercados masivos, tanto en conectividad como en entretenimiento. Además, tenemos un data center tier 4, el más moderno del país.

— ¿Va a consolidar las dos marcas?

— Ambas empresas van a seguir trabajando en forma independiente, con la dirección que tienen. Posiblemente iPlan ahora reciba mayor inversión.

El septiembre el empresario fue homenajeado en Río Negro. Se cumplieron 32 años de la Ley 24.374, conocida como

— ¿Cómo fue cerrar esa operación en el mercado de las telecomunicaciones, un sector siempre complejo, en este momento del país?

— El proceso se inició en diciembre. Llegamos a un primer acuerdo en agosto y se cerró ahora porque son una sociedad de 18 miembros. Somos una empresa de familia, mis tres hijos y yo: no tardamos cinco minutos en decidir.

— El sector de las telecomunicaciones está consolidado y mucho más luego de la compra de Telefónica por parte de Telecom. ¿Cómo ve el mercado?

— Es muy competitivo y el proceso de inversión tiene que ser permanente. No se puede parar. Cuando empezamos con el servicio de Internet dábamos 1 mega, ahora estamos en 7.000 megas. Es un mundo muy competitivo y hay que adaptarse.

“Durante el gobierno de Macri invertimos USD 820 millones y ahora estamos con un plan de otros USD 400 millones para migrar toda nuestra red a fibra óptica”

— ¿Cómo se compite hoy contra otras empresas grandes?

— La clave es ser ágil en las decisiones, algo que a otras les cuesta porque van generando una burocracia interna que demora todo. Quisimos comprar Telefónica también, pero ocurrió algo que, bueno, algún día se sabrá qué pasó.

— ¿Qué cree que ocurrió?

— Fue una decisión muy política en la que intervino incluso el gobierno de Pedro Sánchez [presidente de España] Sánchez le dio directivas a Marc Murtra, presidente de Telefónica sobre qué tenía que pasar. Su mujer es militante activa de Sánchez.

Con dos amigos, el día de su cumpleaños 78

— En las últimas semanas, el grupo también licitó para quedarse con Metrogas. ¿Por qué?

— Nos interesaba mucho porque el despliegue de Metrogas está en la misma zona que Telecentro. Nos pareció que podía ser estratégico para generar sinergias. Entramos segundos: se la otorgaron a otro grupo.

— Se la terminaron quedando José Luis Manzano y sus socios. Ambos tuvieron una influencia política muy importante y luego se convirtieron en empresarios poderosos…

— Yo no me convertí en nada: empecé a ser empresario y a hacer negocios a los 16 años. Para mí la política fue… un desliz. Tal vez el entusiasmo de ser joven y que alguien te invite a participar. Nací en el mundo empresario: tenemos fábricas de papel desde mucho antes de entrar en la política. Fue como un accidente que me permitió algunas lindas experiencias, y otras no tanto.

— ¿Se arrepiente?

— No, pero tal vez fue mucho tiempo. Me tocó ser durante 11 períodos presidente de la Cámara. Demasiado. Termina siendo una mochila. Tendría que haber dado un paso al costado antes.

El edificio central de Telecentro, en Puerto Madero

— ¿Alguna vez extraña la política?

— No, para nada. Me quedaron los amigos, los viejos amigos de la política.

— ¿Tiene planes de participar de alguna licitación o negocio que no sea del rubro de las telecomunicaciones?

— Por ahora, no. Y menos si no vemos sinergias.

— ¿No le interesa Vaca Muerta, por ejemplo?

— No, no estamos en ese rubro por ahora. No descarto nada, pero creo que tenemos que cuidar lo que tenemos y ser competitivos en este mundo que no para. No hay que dejar de hacer foco.

— ¿Qué planes tiene para Telecentro?

— Vamos a seguir invirtiendo más allá de la frustración de no poder participar de la telefonía celular. Siempre nos lo han impedido, esa es la palabra.

— ¿Quién?

— El gran lobby del sector, el de los dueños de la Argentina. Sin más detalles, pero todos saben.

— ¿Qué país le gustaría que sea Argentina?

— Sigo soñando que nuestro país pueda dejar atrás tantos tiempos de desencuentros, y que en algún momento podamos avanzar en un proceso de unidad nacional en serio. Los odios, rencores, discusiones, y peleas por el poder no le sirven a la gente. En un cargo público lo único que importa es lo que se le deja a la gente. Acá estamos todos de paso.

— Tiene 78 años. ¿Qué lo motiva?

— Tengo ganas de seguir, estoy más motivado que nunca. Perdí a mi mujer hace 15 años y mi vida es la empresa. Trabajo todos los días hasta la medianoche. Me encanta.

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