El presidente de Chile, José Antonio Kast, decretó a última hora del sábado una emergencia climática preventiva entre las regiones de Coquimbo y Biobío, ante la llegada de un nuevo sistema frontal que ya dejó tres muertos tras una avalancha de nieve en la zona central del país.
La medida regirá del 18 al 23 de octubre y busca acelerar la asignación de recursos para las personas afectadas por eventuales lluvias intensas, granizadas y remociones en masa.
“Los informes técnicos de Senapred y las proyecciones meteorólogas nos llevan a actuar preventivamente ante la eventualidad que puedan generarse lluvias intensas, granizadas y eventuales remociones en masa esta semana”, afirmó Kast al anunciar la decisión.
El mandatario indicó que la orden “permitirá contar con recursos y un estado de alerta especial frente a esta posible emergencia”.
La avalancha en el Centro de Esquí Portillo, en la cordillera de Los Andes de Chile, dejó tres muertos y cuatro heridos, según informaron las autoridades, que rectificaron un balance inicial de cuatro víctimas fatales.

El accidente ocurrió en las inmediaciones de la Laguna del Inca, dentro de un sector no habilitado para la práctica de esquí. La avalancha arrastró al grupo de excursionistas hacia las aguas de la laguna.
Los cuatro sobrevivientes recibieron atención por cuadros de hipotermia de distinta gravedad. Los equipos de rescate recuperaron dos cuerpos, mientras que las tareas para extraer el tercero continuaban por falta de maquinaria, indicó Manuel Millones, el delegado presidencial de Valparaíso.
Millones confirmó que las siete personas afectadas por la avalancha eran chilenas y no se hospedaban en el Hotel Portillo, cercano al lugar de la emergencia. Respecto a los detalles de la investigación, el delegado indicó que se trataba de turistas que circulaban por el sector de alta montaña, donde el deslizamiento de nieve ocurrió cerca de las 14:45.
“Mucha gente quiere disfrutar la nieve, pero esta nieve es muy peligrosa porque es más posible desprenderse”, advirtió el delegado sobre las condiciones del manto blanco en la zona.
El funcionario señaló que la acumulación de nieve de esta temporada alcanzó niveles que no se registraban desde hace más de cuatro décadas. “Hace más de 40 años que no teníamos esta cantidad de nieve”, subrayó.
La temporada de esquí se extendió hasta el 12 de octubre, algo que no ocurría desde hacía 40 años, ya que el cierre habitual se producía en septiembre. Pese al fin de las actividades, personas continuaron acercándose al área, situada a 4.000 metros sobre el nivel del mar.
La emergencia ocurrió a pocos kilómetros del Paso Internacional Los Libertadores, uno de los principales cruces terrestres entre Chile y Argentina. El Centro de Esquí Portillo, ubicado a unas dos horas de Santiago, se encuentra a unos tres kilómetros de la frontera con Mendoza.
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) difundió inicialmente un reporte con cuatro fallecidos, pero más tarde corrigió la cifra a tres. El gerente general de Portillo, Miguel Purcell, lamentó el hecho y precisó que “el sector donde ocurrió el accidente se encuentra fuera del área esquiable habilitada”. “Ingresar a zonas no habilitadas o continuar una actividad pese a las advertencias implica exponerse a peligros graves”, indicó Purcell en un comunicado.
(Con información de EFE)
