
Luego de los disturbios que terminaron con el incendio de una subestación, tres patrullas y varios vehículos particulares en Guatemala, la Policía Nacional Civil (PNC) afirmó que no existió denuncia formal ni parte pidiente contra el hombre acusado de agredir sexualmente a un menor.
Los incidentes se originaron la noche del 14 de octubre en Ciudad Peronia, zona 8 del municipio de Villa Nueva, después de que vecinos pretendieran quemar a una persona que supuestamente fue sorprendida en flagrancia abusando de un menor. De acuerdo con el reporte oficial de la PNC, las fuerzas de seguridad rescataron al sospechoso, identificado como Ángel Roberto “N”, de 42 años, para salvaguardar su vida ante el intento de linchamiento por parte de pobladores motivados por publicaciones en redes sociales.La ausencia de denunciantes y de flagrancia facilitó la liberación del acusado Después de los disturbios, el supuesto agresor fue remitido al Juzgado de Paz de Turno de Villa Nueva, pero el órgano judicial ordenó su libertad durante la madrugada de este jueves 15 de octubre argumentando falta de flagrancia y la ausencia de víctimas o familiares que ratificaran los cargos. Tras abandonar la judicatura, Ángel Roberto “N”, debió recibir atención en un centro médico debido a las lesiones provocadas por la agresión sufrida durante su retención en la colonia Militar, de Ciudad Peronia. No obstante, los vecinos insisten en la supuesta participación del hombre liberado en agresiones sexuales y acoso a menores de edad. Incluso, durante los disturbios se hizo un llamado a través de las redes sociales para que los residentes del lugar llegaran a la subestación de la PNC.Además, han revelado imágenes de capturas de conversaciones que el señalado habría sostenido con adolescentes a quienes, según los mensajes, convence a través de ofrecimientos de apoyo a deportistas, pero ningún afectado acudió a las autoridades para denunciarlo de manera formal. Los disturbios comenzaron cerca de las 20 horas en el asentamiento Gran Mirador de Ciudad Peronia, cuando decenas de personas rodearon la sede policial para exigir la entrega del aprehendido. Ante la renuencia de los agentes, un grupo lanzó objetos contundentes, provocó un incendio e inutilizó tres autopatrullas, una motocicleta institucional y varios vehículos particulares.

Agentes de las Fuerzas Especiales Antimotines dispersaron a los manifestantes con gas lacrimógeno para permitir el traslado del detenido hacia la Torre de Tribunales.

La policía atribuyó la destrucción de la subestación a grupos del crimen organizado
En un comunicado oficial emitido el 15 de octubre, la Policía Nacional Civil desvinculó a los residentes del sector y responsabilizó a estructuras delictivas vinculadas al crimen organizado de manipular el malestar social para destruir la infraestructura de seguridad.
Según la institución policial, las bandas criminales impulsaron el vandalismo con el propósito deliberado de frenar la operatividad de las patrullas y entorpecer el combate a la delincuencia en el área urbana de Guatemala.

Las autoridades señalaron que la pérdida de los vehículos de patrullaje reduce la capacidad de protección de las familias en el municipio de Villa Nueva.
En coordinación con el Ministerio Público, la PNC inició los procesos de investigación penal con la meta de identificar y capturar a los autores materiales e intelectuales del ataque a la sede pública.
