
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó la mayor compra de dólares en un mes, aunque septiembre cerraría con el menor nivel de adquisiciones en lo que va de 2026. En tanto, las reservas internacionales perforaron los USD 47.500 millones en la jornada.
La autoridad monetaria adquirió este martes USD 70 millones, el monto más elevado desde el 28 de agosto, cuando se sumó USD 82 millones a sus arcas. De esta manera, el BCRA lleva acumulados USD 313 millones en el noveno mes del año, lo que la ubica por debajo de los USD 768 millones que compró en agosto.
Salvo que el miércoles, última rueda hábil, sume más de USD 366 millones, un escenario que luce de difícil concreción, terminaría septiembre con el nivel más bajo de compras del año.
Desde enero, cuando comenzó la cuarta etapa del programa monetario, el Central incorporó USD 14.408 millones al stock de reservas internacionales. La cifra ya excede la meta anual de USD 10.000 millones y deja abierta la posibilidad de que las adquisiciones alcancen los 20.000 millones de dólares.
El ritmo de intervención se moderó en agosto. Durante ese mes, la autoridad monetaria compró USD 768 millones, el registro mensual más bajo de 2026. El monto contrastó con los USD 2.162 millones de julio, los USD 1.418 millones de junio, los USD 2.596 millones de mayo, los USD 2.769 millones de abril, los USD 1.671 millones de marzo, los USD 1.557 millones de febrero y los USD 1.158 millones de enero.
Según la explicación oficial, la menor incorporación de divisas respondió tanto a las condiciones del mercado cambiario como a la estacionalidad, que redujo la liquidación del sector agroexportador. El BCRA sostiene que no buscará acelerar las compras si no aparecen excedentes genuinos de oferta y descarta intervenciones destinadas a modificar la cotización.
Hacia el último tramo del año, la expectativa oficial contempla un aumento en el ingreso de dólares por la cosecha de trigo y por las exportaciones del sector energético. La producción de Vaca Muerta ocupa un lugar relevante dentro de esa previsión, junto con la actividad minera.
Fuentes del Banco Central describieron ese escenario como un “tsunami” de petróleo, gas y minería. La proyección apunta a que una mayor producción de esos sectores amplíe el flujo de divisas y permita reforzar las reservas.
Para la entidad, la acumulación de dólares debe surgir de una economía con menor inflación, inversiones en alza y exportaciones en expansión. Bajo ese criterio, las compras en el mercado cambiario son una consecuencia de esas condiciones y no una herramienta para influir sobre el tipo de cambio.
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