
Los precios de bienes y servicios volvieron a subir en Panamá durante septiembre de 2026, impulsados principalmente por el encarecimiento de los combustibles, la electricidad y los alimentos.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento mensual del 0,5% y una variación interanual del 2,8%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).
El resultado muestra una aceleración frente al aumento del 0,2% registrado en agosto, después de varios meses de variaciones moderadas. El indicador nacional urbano alcanzó 102,5 puntos, tomando como referencia el año 2024, cuando se estableció una base de 100 para medir los cambios en los precios.
El IPC es un indicador que mide la evolución del costo de una canasta representativa de bienes y servicios adquiridos por los hogares. Su comportamiento permite evaluar la inflación y los cambios en el poder adquisitivo, ya que un aumento general de precios reduce la cantidad de productos que puede comprarse con el mismo ingreso.

Durante septiembre, el transporte registró el mayor incremento mensual, con un 1,7%, principalmente por el encarecimiento de los combustibles y lubricantes, cuyos precios aumentaron un 5,5%. La subida estuvo relacionada con mayores costos del diésel, la gasolina y los productos utilizados para el mantenimiento de vehículos particulares.
Esta categoría también presentó el mayor aumento interanual de todo el índice, con un 11,2%, muy por encima del promedio nacional. Su comportamiento resulta relevante porque los gastos de movilización forman parte del presupuesto cotidiano de numerosos hogares y pueden influir en los costos de distribución de mercancías.
La división de vivienda, agua, electricidad y gas aumentó un 0,9% respecto a agosto, impulsada por un incremento del 4% en electricidad y del 2% en gas. Estos cambios reflejan mayores costos en servicios esenciales, que representan compromisos habituales dentro de los presupuestos familiares.
Los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un incremento mensual del 0,5%, con aumentos en doce de sus trece clases. Las frutas se encarecieron un 1,9%, mientras las hortalizas, tubérculos, plátanos y legumbres subieron un 1,2%, según las mediciones de la Contraloría General de la República.

Entre los productos específicos, las verduras frescas aumentaron un 5,6% durante septiembre, mientras las hortalizas de hoja o tallo subieron un 3,5%. También se registraron incrementos del 2,9% en frutas frescas y del 2,4% en huevos, aunque otros alimentos presentaron reducciones de precios.
El encarecimiento de la canasta alimentaria también se refleja en la comparación con septiembre de 2025, cuando los precios eran inferiores a los actuales. La división completa acumula un aumento interanual del 2,1%, mientras las frutas presentan una variación del 4,8% y las hortalizas del 6,2%.
Otros rubros registraron incrementos más moderados durante el noveno mes del año. Los muebles y equipos domésticos aumentaron un 0,4%, información y comunicación un 0,3% y salud un 0,2%. En contraste, las prendas de vestir y el calzado disminuyeron un 0,3%, mientras educación permaneció sin variación.
El comportamiento mensual muestra que la inflación no ha seguido una trayectoria uniforme durante 2026. El índice aumentó un 0,2% en enero, 0,1% en febrero y 0,9% en marzo, mientras abril registró un avance del 1,1%, el mayor incremento mensual observado hasta septiembre.
Posteriormente, los precios aumentaron un 0,3% en mayo, disminuyeron un 0,3% en junio y repitieron esa caída en julio. Durante agosto retomaron una variación positiva del 0,2%, tendencia que continuó en septiembre con un aumento más pronunciado.
Por regiones, la provincia de Panamá registró una inflación interanual del 3%, superior al promedio nacional urbano. En el resto de las áreas urbanas, la variación fue del 2,7%, lo que evidencia diferencias en el comportamiento de los precios entre las zonas consideradas en la medición.
El resultado de septiembre confirma que los hogares enfrentan precios superiores a los de un año atrás, aunque no todos los productos han aumentado en la misma proporción. El informe también registra reducciones interanuales del 2,1% en prendas de vestir y calzado, y del 0,4% en bebidas alcohólicas y tabaco.
La evolución del IPC constituye una referencia para analizar el costo de vida y las decisiones económicas de familias, empresas y autoridades. Aunque el indicador permite identificar qué productos y servicios están impulsando la inflación, no significa que todos los hogares experimenten exactamente el mismo aumento en sus gastos.
