
El camino de regreso empezó con un llanto junto a una cabaña rural. Una cría de marta americana —un pequeño mamífero carnívoro de la familia de los mustélidos, emparentado con las comadrejas y las nutrias— permanecía sola sobre el pasto, cerca de Ashern, en la provincia canadiense de Manitoba, sin que su madre apareciera durante toda la noche. Meses después, la hembra rescatada volvió a la vida silvestre tras completar su rehabilitación en el Wildlife Haven Rehabilitation Centre.
El hallazgo ocurrió a fines de mayo, cuando varias personas ayudaban a unos amigos a instalarse en una cabaña de troncos. Primero advirtieron indicios de actividad en el lugar. Más tarde, al salir para encender un tanque de propano, encontraron a la cría en el suelo, llorando y sin compañía.
Quienes la encontraron decidieron no intervenir de inmediato. La dejaron en el sitio y observaron a distancia durante la noche, con la expectativa de que la madre regresara. Sin embargo, al amanecer, el animal seguía en el mismo lugar y mostraba señales de angustia. Estaba hambrienta y era demasiado pequeña para cuidarse por sus propios medios. La cría de marta americana pasó la noche sola cerca de una cabaña en ManitobaLos rescatistas la llevaron primero a un sitio seguro y continuaron vigilando la propiedad mediante una cámara, sin detectar la presencia de la madre. Ante la falta de señales, la trasladaron al centro de recepción de fauna del Assiniboine Park Zoo. Desde allí fue derivada al hospital veterinario de Wildlife Haven Rehabilitation Centre, una organización canadiense dedicada desde 1984 a asistir animales silvestres enfermos, heridos o huérfanos. La paciente llegó con pocas semanas de vida. El equipo veterinario realizó una revisión completa y determinó que no tenía lesiones ni enfermedades. “Afortunadamente, estaba sana; simplemente era demasiado joven para sobrevivir por sí sola”, explicó Wildlife Haven en su publicación. Durante los primeros días, recibió fórmula cinco veces al día y pequeñas porciones de carne cada tres horas. También fue alojada en un recinto con escondites, para que pudiera descansar y mantenerse resguardada. La institución informó que la cría se adaptó al cuidado y comenzó a aumentar de tamaño. El caso fue difundido por Wildlife Haven a través de sus redes sociales, donde el centro mostró la evolución del animal desde su ingreso hasta el momento de la liberación. La organización señaló que mantuvo al mínimo el contacto con personas para evitar que perdiera la cautela necesaria frente a los humanos. La rehabilitación preparó a la marta para trepar y vivir sin asistencia humanaEl crecimiento de la cría implicó cambios graduales en el espacio donde vivía. A medida que se desarrollaba, fue trasladada a recintos más amplios y recibió estructuras para trepar, además de elementos de enriquecimiento ambiental. “Trepar era especialmente importante porque las martas americanas son escaladoras increíbles y pasan gran parte de su vida desplazándose por el dosel del bosque”, señaló Wildlife Haven. La capacidad de escalar era una habilidad central para su regreso a la naturaleza, ya que las martas americanas pasan buena parte de su vida entre las ramas y el dosel de los bosques. La marta americana, cuyo nombre científico es Martes americana, es un mamífero carnívoro de la familia Mustelidae. Este grupo también incluye a nutrias, comadrejas, tejones y otros animales de hábitos terrestres o arborícolas. En Manitoba, la especie forma parte de la fauna nativa, aunque no suele ser fácil de observar en libertad por sus costumbres solitarias y su desplazamiento entre los árboles. Según Wildlife Haven, el trabajo de rehabilitación buscó que el ejemplar practicara comportamientos propios de la especie sin depender de la asistencia humana. El centro instaló áreas de escalada y mantuvo condiciones que le permitieran familiarizarse con estímulos similares a los que encontraría fuera de la clínica. La etapa final llegó cuando el animal fue llevado a un recinto exterior. Allí pudo enfrentar los cambios de temperatura, el clima y los sonidos del entorno forestal antes de recuperar por completo la libertad. “Fue un último paso importante, que le dio tiempo para adaptarse a las temperaturas, el clima y los sonidos del bosque”, indicó la organización. Ese período al aire libre funcionó como la última preparación antes de la liberación.La marta corrió hacia los árboles al recuperar la libertad El 6 de octubre, Wildlife Haven comunicó que la hembra había sido liberada después de varios meses de atención. Las imágenes compartidas por la entidad muestran al animal salir del recinto y dirigirse de inmediato hacia los árboles. La escena condensó el objetivo de todo el proceso. La marta trepó por los troncos y siguió subiendo hasta perderse entre las ramas. Para el equipo que la atendió, esa reacción mostró una conducta propia de la especie y el resultado de la preparación desarrollada durante su estancia en el centro. “Se dirigió directamente hacia los árboles y comenzó a hacer lo que mejor saben hacer las martas americanas: trepar”, relató la organización en su publicación. La cría que había sido encontrada sola y llorando regresó al bosque con las habilidades necesarias para desenvolverse por cuenta propia. Wildlife Haven agradeció a las personas que detectaron a la cría y pidieron ayuda tras comprobar que la madre no volvía. El centro sostuvo que, en estos casos, la intervención humana debe hacerse con prudencia: observar primero desde lejos puede permitir una reunificación con la madre, mientras que la atención especializada resulta necesaria cuando un animal joven permanece solo, vulnerable o en peligro.
