Una enfermera del Hospital de Tacuarembó (en el norte de Uruguay) llegó llorando para hablar con el director del centro de salud, Ciro Ferreira. “Lo único que quiero es verle la cara a mi hija y volver al trabajo”, le planteó.
La mujer, de 36 años, ya no podía trabajar más por el problema de visión. Hacía dos años que estaba en lista de espera para hacerse un trasplante de córnea y, ante su desespero, pensó en pagar miles de dólares para someterse a la cirugía en Argentina.
La enfermera había empezado una colecta para recaudar fondos y poder viajar, pero finalmente pudo iniciar el tratamiento en este hospital público del interior del país uruguayo que hace dos años incorporó su servicio de oftalmología.

La operación de esta mujer implicaría un hito porque por primera vez se hacía esta cirugía en un hospital público del interior del país, dijo a Infobae el director del hospital.
La operación fue un éxito, aunque el proceso para recuperar el 100% de la visión se extenderá durante casi un mes. “¡La alegría que tenía! Cuando le fue a dar pecho a su hija volvió a vivir”, celebró el director del hospital.
En una rueda de prensa, Ferreira detalló que la joven podrá volver a trabajar nuevamente en pocos días. “¡Qué felicidad tenemos! Es momento de gran regocijo y trascendencia para la salud pública”, expresó.
“Pudimos realizar por primera vez un trasplante de córnea en el hospital de Tacuarembó. Era una paciente joven que padecía de una patología que se llama queratocono, que es una enfermedad de la córnea que la deforma por adelgazamiento continuo”, explicó el oftalmólogo Orestes Mariños que operó a la enfermera.

Este fenómeno provoca un alto índice de astigmatismo, entre otros efectos, que termina limitando la capacidad visual de la persona afectada. “Son pacientes que pueden tratarse en el Hospital de Tacuarembó sin necesidad de trasladarse a la capital”, destacó Mariño.
El oftalmólogo explicó que los trasplantes de córnea son para tratar distintas patologías que disminuyen la calidad visual de los pacientes.
En diálogo con Infobae, Ferreira destacó que hace dos años empezó el servicio de oftalmología, un período en el que se ha intervenido a 1.500 pacientes.

Pero más allá del servicio de oftalmología, el Hospital de Tacuarembó es considerado en Uruguay como un centro de referencia en los servicios públicos del país. Fue el primer instituto de medicina especializada cardiológico del país y fue destacado por la cantidad de neurocirugías que allí se realizan.
Este martes, el centro de salud cumplió 99 años. Su director definió que se trata de una “excepción” del sector público en el interior del país por la tecnología desarrollada que tiene. Además, le vende servicios al sector privado.
A su vez, el Hospital de Tacuarembó está desarrollando un centro de imagenología que permite “detectar tumores con alta precisión”. La obra tiene un costo de USD 1,5 millones y la compra de equipamientos tiene un monto similar.

Según una encuesta realizada por la consultora Equipos, el 60% de los uruguayos cree que el Hospital de Tacuarembó es el “hospital de calidad” en el interior de Uruguay. “Se ha logrado demostrar lo que es posible desarrollar en el sector público cuando los intereses no son los económicos”, destacó Ferreira.
Hace tres años, este hospital también había sido noticia por haber comenzado a utilizar un dron para trasladar distintos insumos médicos, como medicamentos, los resultados de exámenes y leche materna. Durante su primer vuelo, el dron viajó desde el hospital a la policlínica, donde cargó leche materna donada por madres de Tambores. Tenía como destino la entrega a los niños que se encuentran en terapia intensiva y el resto será distribuido en otras zonas rurales.
