La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) alertó el miércoles que 201.217 personas abandonaron sus hogares en Yemen desde el inicio de los combates entre el Gobierno yemení reconocido internacionalmente y los rebeldes hutíes, una crisis que, según la agencia, avanza a un ritmo “alarmante” y enfrenta una falta de fondos para responder a las necesidades de la población. La OIM indicó que más del 98% de los desplazamientos, equivalentes a 197.755 víctimas, ocurrieron desde el 1 de septiembre.
La agencia registraba unos 76.000 desplazados a mediados de septiembre, 145.000 al cierre de ese mes y 201.217 después de la primera semana de octubre. Por este motivo, anticipó que la cifra podría crecer en los próximos días.
La provincia de Taiz concentra 114.708 desplazados, más de la mitad del total. Le siguen Lahj, con 42.264; Adén, con 20.814; Abian, con 9.030, y Hodeidah, con 8.244. Hadramut, Shabua, Marib, Al Mahra y Ad Dali también registran desplazamientos. Más de 3.700 personas intentaron salir del país por mar rumbo a Yibuti, país en el Cuerno de África, según agregó la organización.
“La gente huye para salvar la vida y no encuentra ningún lugar seguro adonde ir”, afirmó la directora general de la OIM, Amy Pope. “Necesitan un techo, alimentos y seguridad hoy mismo”, añadió.
Pope señaló que los equipos humanitarios ya están en el terreno, aunque advirtió que la falta de recursos limita la asistencia. “Cada día, nuestros equipos se encuentran con familias que lo han perdido todo”, expresó. “Sabemos lo que necesitan y sabemos cómo hacérselo llegar. Lo que nos faltan son los medios para llegar a todas ellas”.

La OIM informó que el plan de respuesta humanitaria para Yemen solo cuenta con fondos para cubrir el 20% de las necesidades. Las reservas de ayuda, señaló, disminuyen mientras aumentan las demandas de refugio, alimentos, dinero en efectivo, agua potable y servicios de protección.
La agencia pidió a los donantes que aporten financiación inmediata y reclamó a las partes del conflicto que protejan a la población civil y al personal humanitario, además de garantizar un acceso seguro y sin restricciones a las comunidades afectadas.
El portavoz del secretario general de las Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, advirtió que la crisis sanitaria se deteriora en Yemen, donde los casos de cólera se triplicaron en las últimas semanas, incluso en campamentos de personas desplazadas. Dujarric añadió que el sarampión, el dengue y la malaria también continúan propagándose. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que los desplazamientos, los brotes de enfermedades y el conflicto someten a mayor presión a un sistema sanitario que ya era frágil.
“El aumento de los desplazamientos, los brotes de enfermedades y el conflicto ejercen aún más presión sobre un sistema sanitario en Yemen que ya es muy frágil”, señaló el portavoz en una rueda de prensa.
El funcionario también alertó sobre las restricciones de acceso. Las carreteras que conectan la gobernación de Taiz con Moca, Hodeida, Adén y Saná siguen bloqueadas, una situación que limita el traslado de civiles y de suministros comerciales, además de las operaciones humanitarias.
Las autoridades y organismos humanitarios informaron además de escasez de productos básicos y suministros médicos, junto con fuertes aumentos en los precios de los alimentos y los combustibles.
En paralelo a la crisis humanitaria, los rebeldes hutíes reivindicaron el miércoles el lanzamiento de un misil balístico contra el aeropuerto internacional Rey Jaled, en Riad, y una nueva serie de ataques con drones contra instalaciones militares del sur de Arabia Saudita. “Nuestras fuerzas armadas han atacado el aeropuerto internacional con un misil balístico”, afirmó en X el portavoz militar hutí, el general de brigada Yahya Saree.
Además, este jueves, la milicia respaldada por el régimen iraní también anunció un ataque, con un misil balístico, contra el principal aeropuerto internacional de Riad, capital de Arabia Saudita.
(Con información de Europa Press)
