
Empresarios cubanoamericanos de Miami ya tienen sobre la mesa un número concreto: entre USD 275,000 millones y USD 375,000 millones sería el costo de reconstruir Cuba durante los próximos 10 a 15 años, según cálculos de especialistas consultados por grupos del exilio. La cifra resume la magnitud de los planes que ese sector prepara ante un eventual cambio político en la isla. Esos proyectos abarcan desde la creación de una bolsa de valores hasta la instalación de paneles solares en terrenos de antiguos centrales azucareros. Así lo documentó CiberCuba, portal cubano de noticias, a partir de un reportaje de BBC Mundo publicado el 5 de octubre. La iniciativa la encabeza la Cámara Nacional de Comercio Cubanoamericana (Cancc), que preside el empresario Juan Omar Sixto. Vínculos con Washington y una condición innegociable Sixto aseguró que su organización mantiene vínculos con personas cercanas al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aunque remarcó que no existen acuerdos oficiales que comprometan al gobierno estadounidense con estas iniciativas privadas. El empresario fue tajante sobre el calendario de sus planes. “El objetivo es estar en Cuba una vez que caiga el régimen”, declaró Sixto a BBC Mundo.No contempla ninguna inversión mientras el actual gobierno cubano permanezca en el poder. “Junto con la entrega de ayuda humanitaria y suministros médicos, iríamos a hacer negocios a Cuba de inmediato”, afirmó ante el medio británico. La Cancc propone crear una bolsa de valores, reconstruir la red eléctrica, recuperar antiguos centrales azucareros para producir etanol o electricidad, instalar energía solar, desarrollar sistemas de agua potable y reactivar la agricultura y el turismo. Todo depende de que exista una transición política con garantías jurídicas. Nueve frentes de negocio, de la energía al agua potable La Cancc ya organizó comités especializados por sector. Uno de los más avanzados apunta a la infraestructura energética: la modernización de termoeléctricas y redes de distribución abriría trabajo para empresas de ingeniería y construcción, según el reportaje recogido por CiberCuba. En paralelo, antiguos propietarios buscan reactivar ingenios azucareros nacionalizados después de 1959. La idea no se limita a producir azúcar: contemplan reconvertir esas instalaciones en plantas de etanol o en centros de cogeneración eléctrica, y también usar esos terrenos para parques de energía solar. El agua potable aparece como otro frente prioritario, con planes para aprovechar instalaciones industriales existentes en sistemas de tratamiento y abastecimiento. La agricultura se suma a la lista: los empresarios quieren incorporar capital, maquinaria y tecnología para recuperar tierras productivas y reducir la dependencia de importaciones. El turismo figura como oportunidad de recuperación económica, aunque BBC Mundo no detalla proyectos específicos para ese sector. La propiedad de los terrenos será un punto de fricción. Algunos empresarios reclaman compensación por bienes confiscados tras 1959, aunque reconocen que hace falta diseñar mecanismos legales que no perjudiquen a las familias que hoy ocupan esos inmuebles.Rubio: nadie invertirá bajo el modelo cubano actual El planteo de los empresarios de Miami coincide con el diagnóstico que Rubio expuso ante la 81.ª Asamblea General de la ONU. El funcionario advirtió que el modelo político y económico cubano actual bloquea cualquier posibilidad de atraer inversión extranjera. “Nadie va a invertir en Cuba bajo su actual modelo de gobierno. Simplemente no lo van a hacer”, afirmó Rubio, según declaraciones difundidas por el Departamento de Estado estadounidense. El secretario de Estado cuestionó la falta de garantías para el sector privado. Puso como ejemplo a un inversor extranjero dispuesto a aportar USD 10 millones que queda expuesto a que las autoridades cubanas cambien las reglas de forma unilateral y se apropien de esos fondos. Más sanciones y una isla más aislada La postura de Rubio se enmarca en una ofensiva de sanciones que Washington profundizó en las últimas semanas. El 29 de septiembre, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro estadounidense (OFAC) difundió un nuevo paquete de regulaciones que aplica la orden ejecutiva 14404 del presidente Donald Trump, según informó The Epoch Times, diario estadounidense.

Las medidas impiden a los bancos bajo jurisdicción estadounidense mantener cuentas para emprendedores privados cubanos y eliminan las transferencias bancarias conocidas como “u-turn”.
Días antes, en declaraciones a Fox News recogidas por el mismo medio, Rubio fue más allá de su discurso ante la ONU y sostuvo que “la verdad es que Cuba ya cayó”, en referencia al deterioro de la economía de la isla. El funcionario añadió que casi una quinta parte de la población cubana emigró desde 2021.
El 7 de octubre, Estados Unidos confirmó la incautación de más de 620,000 galones de biodiésel distribuidos en 90 cargamentos retenidos en Florida y Texas, destinados a la empresa estatal cubana de combustibles ENETEC S.A., según reportó CiberCuba.
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, calificó la medida de ilegal y cifró en más de USD 5,000 millones anuales el daño que las sanciones energéticas causan a la isla.
Las iniciativas de los empresarios reunidos en Miami siguen siendo propuestas y oportunidades potenciales, no inversiones aprobadas, y su concreción depende de una transición política que todavía no tiene fecha ni garantías jurídicas definidas.
