
El Sistema Nacional de Protección Civil de El Salvador ejecutó este miércoles 14 de octubre, un simulacro nacional de evacuación ante un sismo hipotético de magnitud 8.0, un ejercicio preventivo realizado a las 10:00 a.m. con epicentro simulado frente a las costas del departamento de La Libertad.
La actividad movilizó de manera simultánea a miles de personas en las distintas zonas del país con el objetivo de evaluar los tiempos de respuesta y fortalecer las capacidades de la población ante posibles desastres naturales.
De acuerdo con el balance presentado por las autoridades, la convocatoria coordinada desde la Dirección General de Protección Civil sumó la participación de más de 7,114 instituciones a nivel nacional. La jornada contó con la integración de:
- Oficinas distritales
- Comisiones departamentales
- Municipales y comunales
- Unidades de salud
- Centros hospitalarios públicos y privados
- Policía Nacional Civil (PNC)
- Organismos no gubernamentales
- Universidades
- Múltiples empresas del sector privado.
En el ámbito educativo, la actividad registró una presencia masiva en las instalaciones de enseñanza de todo el territorio nacional. Las autoridades contabilizaron la suspensión preventiva de actividades en 5,413 centros escolares públicos y aproximadamente 200 colegios privados, donde alumnos, docentes y personal administrativo realizaron ejercicios de evacuación hacia zonas de seguridad previamente demarcadas.

Durante la evaluación del simulacro en el sector corporativo de la capital, la ministra de Turismo, Morena Valdez, resaltó la importancia de mantener la infraestructura de atención al público lista ante cualquier eventualidad telúrica.
“Esta es una prevención no solo para nuestros visitantes internacionales, sobre todo para nuestra población y para todos aquellos trabajadores que estamos siempre veinticuatro siete en nuestras instituciones atentos ante cualquier emergencia”, afirmó Valdez. La funcionaria explicó que la preparación constante contribuye a mantener las condiciones de seguridad en los distintos destinos turísticos del país.
Por su parte, el director de Protección Civil, Luis Amaya, enfatizó el cambio institucional y social que busca el gobierno salvadoreño a través de la práctica continua de protocolos de evacuación.
Además, el funcionario detalló que esta actividad forma parte de la Semana de la Reducción de Riesgos de Desastres y coincidió con el desarrollo de la Feria Nacional de la Reducción de Riesgos de Desastres en el parque Simón Bolívar, en el Centro Histórico de San Salvador.
En uno de los inmuebles participantes en el ejercicio, más de 500 personas desocuparon un edificio de 12 niveles a través de las gradas de emergencia en un lapso cercano a los siete minutos.
El director del Cuerpo de Bomberos de El Salvador, mayor Baltazar Solano, felicitó el desempeño de las brigadas internas por la efectividad mostrada durante el procedimiento. “Vimos al comité haciendo su trabajo, identificando los niveles, las distintas oficinas que ocupan este edificio, para poder identificar que todas las personas han evacuado”, sostuvo Solano, quien calificó la marca de tiempo como un logro significativo para el volumen de ocupantes en la estructura.
Medidas de seguridad y zonas de refugio recomendadas en edificios ante eventos sísmicos
El director del Cuerpo de Bomberos, Baltazar Solano, detalló los requisitos fundamentales con los que debe contar cualquier edificación comercial, industrial o de la administración pública para afrontar un terremoto.
Según la autoridad de rescate, toda estructura debe poseer un plan de contingencia actualizado que contenga los procedimientos operativos a seguir durante el movimiento sísmico, además de brigadas internas capacitadas en primeros auxilios, evacuación y control de incendios.
Asimismo, Solano recalcó que los inmuebles deben mantener de forma obligatoria un sistema de extinción de incendios adecuado al nivel de riesgo del edificio, una señalización clara y la liberación total de los medios de egreso. Las rutas de salida no pueden contener macetas, muebles ni ningún tipo de objeto que obstaculice la evacuación de las personas.
En cuanto a la conducta del personal al momento de la emergencia, los protocolos establecen que los ciudadanos deben evacuar de manera inmediata sin detenerse a recoger objetos personales como bolsos, teléfonos o carteras.
El procedimiento exige avanzar directamente al punto de encuentro y permanecer en la zona hasta completar el conteo oficial de las brigadas. Salir del sitio de reunión antes de tiempo está prohibido, ya que esa acción puede activar de forma innecesaria las operaciones de búsqueda de los equipos de rescate de Protección Civil y de los bomberos.

Tras concretar la salida del edificio, ninguna persona puede reingresar a las instalaciones hasta que un ingeniero estructural efectúe una inspección técnica que certifique la ausencia de daños en las paredes, losas y columnas.
En caso de detectarse alguna alteración que comprometa la estabilidad del inmueble, el ingreso permanecerá restringido hasta que se completen los trabajos de reparación correspondientes.
Solano explicó que los baños representan una de las zonas más seguras dentro de una edificación por la cercanía de sus paredes estructurales, lo que reduce la probabilidad de un colapso de la losa superior y ofrece mayores posibilidades de formar un espacio vital de protección, además de contar con acceso directo a agua potable.
Como segunda opción de resguardo, el funcionario aconsejó ubicarse junto a la base de una columna principal para maximizar la resistencia estructural ante eventuales derrumbes horizontales.
