Construido entre 1901 y 1902, el malecón de La Habana es el punto de reunión de pescadores, jóvenes, familias enteras, músicos, grupos de amigos y una infinidad de personas que, simplemente quieren presenciar una obra identitaria de Cuba.
En sus ocho kilómetros de longitud, aproximadamente, protege sectores de la ciudad de la acción del mar, y se consolidó como un espacio de vida cotidiana y uno de los símbolos urbanos de La Habana.

