
A medida que avanzan las horas el terremoto del pasado viernes en Panamá, de una magnitud de 7.5 grados, va dejando evidencias de su real impacto, en la geografía de un país donde sus habitantes nunca habían vivido un evento como ese.
Hasta el momento, los reportes consolidados por el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), a través del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), detallan que hay 656 escuelas con algún tipo de afectación, menores y mayores, así como como escuelas derrumbadas.
También hay 14 albergues activados con 598 personas instaladas.
Como parte de las acciones de respuesta, de acuerdo con el Sinaproc, se han evaluado 1,744 familias y se han transportado por vía aérea 69,685 libras de asistencia humanitaria y 240 toneladas de agua llevada a las comunidades y hospitales.
El informe oficial detalla que hasta este lunes en la provincia de Veraguas se registran 420 residencias afectadas, entre parciales y totales, además de 22 centros de salud con afectaciones, 196 centros educativos y 10 iglesias.

Se indica que en algunas zonas de esa provincia se han reestablecido los servicios eléctricos, servicios de agua potable y acueductos rurales afectados.
El ente gubernamental señala que hay carreteras en recuperación en Arena, Cacao y Quebro, así como 4 islas afectadas en la citada provincia.
En tanto, en la provincia de Coclé el balance registra afectaciones en 318 residencias, 40 escuelas y 11 edificios gubernamentales, así como 10 iglesias.
La sureña provincia de Los Santos presenta 71 centros educativos afectados. En Isla Caña y comunidades, hay 5 comunidades incomunicadas por afectaciones en puentes, carreteras y deslizamientos de tierra. 3 infraestructuras viales en recuperación, 2 cuarteles de bomberos y 4 de la Policía Nacional afectados. Además, 3 Albergues con más de 210 personas albergadas.
Por su parte en la provincia de Herrera se contabilizan 302 residencias con daños parciales, 5 comunidades incomunicadas y 3 hospitales con afectaciones parciales.

Mientras, Chiriquí presenta 139 centros educativos afectados, 28 residencias con afectación total y 22 edificios gubernamentales y albergues afectados. Además, se reportan daños en el sistema de agua, donde 2 tanques de agua colapsaron.
Panamá Oeste registra afectaciones parciales en residencias y centros de salud. Se detectaron 2 personas con lesiones menores y 4 infraestructuras privadas.
En la provincia atlántica de Colón el Hospital San Juan presentó afectaciones parciales en el Mercado Municipal, 29 caserones afectados y 36 centros educativos.
La provincia de Darién registra10 centros educativos afectados, un centro médico, 3 edificios gubernamentales y una vivienda con afectaciones moderadas.
Se aclara que al momento de este informe no se reportan personas desaparecidas, y que las cifras son preliminares y se actualizarán conforme avance la evaluación de daños.

Respecto a las escuelas, el Ministerio de Educación manifestó que la mayoría de las afectaciones han sido por cielos rasos desprendidos y deteriorados, azulejos dañados en los revestimientos, así como daños en las baldosas, además de estructuras que pueden ser reparadas y otras con daños severos que requerirán su reconstrucción.
Informó que equipos de Infraestructura y mantenimiento de las 16 regiones educativas realizan inspecciones en los 3,112 planteles escolares del país, a fin de determinar las afectaciones y garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y personal administrativo. Este lunes las clases fueron suspendidas en todo el país y serán reanudadas el martes.
Respecto a la reapertura de las escuelas privadas, el ministro de Educación, Ventura Vega, dijo que se debe priorizar la integridad de estudiantes, docentes, administrativos y padres de familia.
Un comunicado de la entidad le recordó a los propietarios, representantes legales y directivos que no deben reabrir sus instalaciones sin evaluar previamente su infraestructura y descartar posibles riesgos derivados del movimiento sísmico.
“La apertura de un plantel escolar debe sustentarse en la certeza de que sus instalaciones reúnen las condiciones necesarias para el desarrollo seguro de las actividades. No debe tomarse decisiones de reapertura sin haber evaluado previamente el estado de la infraestructura y descartado posibles riesgos”, señala la información ministerial.
