
Las clases comenzarán a reanudarse de forma escalonada en Panamá tras el terremoto, con el regreso del sector privado previsto para este martes y la apertura gradual de escuelas oficiales desde el miércoles, una vez que concluyan las inspecciones de seguridad. La emergencia dejó, además, 35 planteles públicos destruidos, según informó el ministro de Educación, Vega.
La prioridad de las autoridades será definir qué centros cuentan con condiciones para recibir a estudiantes, docentes, administrativos y padres de familia. El Ministerio de Educación de Panamá (MEDUCA) movilizó equipos técnicos a nivel nacional para evaluar daños en las estructuras y determinar qué escuelas públicas podrán retomar las actividades presenciales.
El ministro sostuvo que el retorno a las aulas debe estar condicionado a la seguridad de cada comunidad educativa. “La seguridad en los colegios particulares y en los colegios oficiales en este momento especial que vive el país es importantísima”, afirmó durante una conferencia de prensa.
La cartera educativa indicó que aún restan 34 días hábiles para completar el período escolar. Las graduaciones están previstas entre el 11 y el 18 de diciembre, por lo que el Gobierno busca asegurar la continuidad de las clases, en especial para los alumnos que cursan los últimos niveles.
La red estatal atiende a más de 802 mil estudiantes y cuenta con 56.640 docentes, de acuerdo con las cifras difundidas durante la conferencia. El Gobierno deberá definir alternativas para los alumnos de las escuelas que no puedan recibir clases presenciales tras las inspecciones.
El ministro señaló que la virtualidad estará disponible para los colegios que no estén preparados físicamente para reabrir. “Todas las posibilidades están abiertas”, dijo al ser consultado sobre esa opción. La medida también podrá aplicarse en el sistema oficial si los daños, las condiciones del entorno o las evaluaciones técnicas impiden el retorno inmediato a las aulas.
El terremoto destruyó 35 escuelas en distintas regiones educativas

El dato más grave expuesto por el Ministerio fue la pérdida de 35 escuelas, que quedaron destruidas a causa del terremoto. Vega afirmó que los planteles ya fueron identificados por las direcciones regionales y que se preparan mecanismos para que los estudiantes afectados mantengan el acceso a la educación.
“Tenemos 35 escuelas que ya no existen. Se perdieron esas escuelas”, dijo el ministro.
La autoridad no detalló la ubicación ni la matrícula de los centros destruidos.
Los anuncios sobre las modalidades que se utilizarán en los planteles inhabilitados se conocerán conforme avancen las evaluaciones. Entre las alternativas mencionadas figura el uso de herramientas virtuales para sostener el vínculo pedagógico mientras se resuelve la situación de la infraestructura.
El ministro dirigió un mensaje a los estudiantes próximos a graduarse, ante la preocupación por el cumplimiento del calendario y la emisión de diplomas. Aseguró que el Estado mantendrá la atención educativa para todos los alumnos, incluso en los sectores con mayores daños.
Colegios privados habilitados desde este martes bajo su propia responsabilidad
El MEDUCA autorizó el retorno a clases en los colegios particulares desde este martes, aunque cada institución deberá garantizar previamente que su infraestructura no presenta riesgos tras el movimiento telúrico.

El sector privado reúne 894 centros educativos, con 140 mil estudiantes y 11 mil docentes en todo el país. El ministro pidió a propietarios, representantes legales y directivos que extremen las medidas de precaución antes de abrir las puertas de los planteles.
“Hay clase mañana en el sector privado, después que todos tengan la garantía de que los docentes, estudiantes, padres de familia y administrativos puedan permanecer en las instalaciones”, señaló Vega.
La decisión de reanudar las actividades será responsabilidad de cada colegio. El Ministerio exhortó a las instituciones a revisar sus instalaciones y a comunicar a las familias las condiciones de seguridad antes de convocar a los alumnos.
En el comunicado difundido por la entidad, el Gobierno recordó que la autonomía administrativa de los centros privados no los libera de cumplir el ordenamiento jurídico ni las disposiciones de las autoridades educativas.
“El Ministerio de Educación reitera a los propietarios, representantes legales y equipos directivos de los centros educativos particulares que la seguridad de la comunidad educativa debe ser una prioridad”, indicó el texto oficial.

Apoyo psicológico y distribución de alimentos en las zonas afectadas
El Ministerio desplegó personal de los gabinetes psicopedagógicos para atender las consecuencias emocionales de la emergencia. Unos 120 funcionarios participan en tareas de acompañamiento y brindan apoyo en el centro de operaciones coordinado por el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC).
La reapertura de los centros públicos dependerá de los informes técnicos que presente el Ministerio. Los colegios privados que opten por retomar las clases deberán confirmar que sus instalaciones son seguras para alumnos y trabajadores.
