Carteles escritos a mano, ramos de flores, cuadernos abiertos y decenas de teléfonos celulares con la cámara encendida componían la escena que aguardaba a Aitana en el sector de Arribos Internacionales de Ezeiza al mediodía del martes. La cantante española aterrizó este martes al mediodía en Buenos Aires luego de dar un show en Santiago de Chile, como parte de su gira “Cuarto Azul World Tour”, y se encontró con un grupo nutrido de seguidores que la esperaba desde temprano.
Con remera marrón sobre una musculosa de rayas finas, jeans oxford claro de tiro alto, cinturón negro, botas de cuero marrón y lentes de sol oscuros que no se quitó en ningún momento del trayecto por la terminal, la artista cruzó las puertas de arribos y frenó casi de inmediato. Un fanático le extendió la mano para saludarla y otros acercaron sus teléfonos a pocos centímetros de su rostro.
Aitana respondió con una seguidilla de autógrafos —firmó cuadernos, bolsas de papel blanco, la pantalla de un celular y hasta una remera con la ilustración de un futbolista con la camiseta de la selección argentina— mientras un hombre de seguridad privada le hacía de apoyo para que pudiera escribir con un marcador.
Una fanática le entregó un ramo de flores blancas y rosadas envuelto en papel negro con corazones dibujados, que la cantante sostuvo durante buena parte del recorrido hacia la salida junto a una bolsa de papel blanca que llevaba en la otra mano. Las fotografías del momento la mostraron sonriente, rodeada por decenas de personas que reían y conversaban con ella, mientras un fotógrafo con cámara profesional documentaba la escena desde un costado.
En todo momento, la intérprete de “Superestrella” se mostró feliz de estar con sus fanáticas y frenó en cada ocasión que se lo pidieron. Incluso mantuvo una breve charla en un círculo cerca de las puertas de salida del aeropuerto, donde una seguidora no pudo contener las lágrimas al tenerla enfrente. “Ay, pero no llores. Que si no lloro yo”, fue una de las frases que se logró captar del intercambio, que arrancó risas y lágrimas entre quienes rodeaban a la cantante.
Dentro del edificio, la cantante caminó acompañada por dos agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), identificados por las siglas de sus chalecos, quienes colaboraron para contener al grupo de seguidores. A su lado se desplazaba también un hombre que llevaba una mochila táctica con la inscripción y un parche con la bandera de Estados Unidos y abría camino entre la multitud, mientras que otro hombre, vestido de negro, de pelo canoso y barba, permaneció cerca del grupo en distintos tramos del recorrido, dentro y fuera de la terminal.



Ya en la vereda, una camioneta negra con puerta corrediza abierta y el baúl levantado esperaba para el traslado. Personal vestido de traje guardó parte del equipaje en el vehículo mientras otros integrantes del operativo aguardaban junto a las valijas con etiquetas rosas de prioridad. Un último contacto con los fans cerró la secuencia: un joven con remera estampada se sacó una foto final con la cantante, que levantó la mano en un saludo mientras ambos sonreían a cámara. Aitana volvió a saludar, todavía con el ramo de flores y la bolsa blanca, antes de subir al vehículo y partir rumbo al hotel que eligió para hospedarse durante su tiempo en el país.
La cantante se presentará en el Movistar Arena los días 21, 22 y 23 de octubre, las tres únicas fechas programadas para Argentina dentro de su gira internacional, y se espera que se vivan tres noches a pura emoción, baile y alegría.
