Con los alimentos como uno de los gastos más sensibles de la economía cotidiana, planificar las compras, comparar precios y aprovechar mejor cada producto se volvieron recursos habituales para cuidar el presupuesto. La organización previa y la conservación de los productos alimenticios también pueden ayudar a evitar compras de último momento y reducir desperdicios.
En ese contexto, la creadora de contenido Sol Di Paola, bajo el perfil @movewithsol, compartió su método para gastar, según afirmó, 200.000 por mes entre supermercado, carnicería y verdulería. Repartió los gastos de la siguiente manera: $75.000 en supermercado, $20.000 en verdulería y $95.700 en carnicería. Su video, en el que muestra una recorrida por comercios del barrio porteño de Mataderos y explica cómo organiza los productos para que rindan durante varias semanas, se volvió viral y superó las 1,4 millones de reproducciones en Instagram.
“Cómo por doscientos mil pesos al mes entre supermercado, carnicería y verdulería. Así que vení conmigo a la carnicería que te muestro cómo hago para gastar tan poco”, planteó la influencer al inicio de la publicación que se viralizó.
Su consejo principal apunta al horario. Según contó, elige ir por la mañana porque varios locales del vecindario de CABA en el que vive cierran entre la una y las dos de la tarde. También destacó que los comercios abren todos los días, una característica que, según planteó, permite organizar las compras con mayor flexibilidad.
La compra mensual que se volvió viral
La base de su planificación son las carnes que luego divide en cantidades más pequeñas. En esta oportunidad, explicó, compró tres kilos de carne picada especial de rosbif por 39.500 pesos. Luego lo porcionó en bolsas de 200 gramos y lo guarda aplastado en el freezer.
A esa compra le suma un corte vacuno para otras comidas. En esta ocasión eligió un bife de chorizo por el que pagó 16.904 pesos. La lógica es la misma: separar cada porción antes de congelarla para disponer de la cantidad necesaria en cada preparación.
La lista también incluyó cinco kilos de pechuga de pollo por $35.000, un kilo de pata muslo por $4.375 y un maple de huevos a un costo de 6.000 pesos. En total, gastó 95.779 pesos.
La creadora de contenido afirmó que el fraccionamiento evita improvisar las comidas y le permite calcular cuánto consume. La carne picada queda dividida en bolsas de 200 gramos, mientras que el pollo y los cortes vacunos también pasan al freezer apenas vuelve de la carnicería.
En el caso del kilo de pata muslo, sostuvo que le alcanza para dos o tres comidas, de acuerdo con el menú de cada jornada. Para ella, el sistema funciona porque compra volumen una vez al mes y conserva los alimentos porcionados.
“Todo esto a mí me dura para todo el mes”, aseguró. Luego resumió su satisfacción con una imagen cotidiana: “Soy una señora de hogar con la heladera llena”.

El valor de la canasta alimentaria
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) incluidos para esta nota indican que la canasta básica alimentaria para un adulto equivalente alcanzó $ 239.058,22 en septiembre en el Gran Buenos Aires. El indicador, que marca el umbral de indigencia, subió 1,7% frente a agosto, acumuló un incremento de 25,3% desde diciembre y registró una variación interanual de 40,0 por ciento.
Esa cifra corresponde a un varón de entre 30 y 60 años que realiza una actividad moderada. La canasta contempla sólo alimentos suficientes para cubrir necesidades calóricas y proteicas. No incluye alquiler, transporte, ropa, salud, educación ni otros gastos que sí forman parte de la canasta básica total.
Para calcular el costo de la canasta en cada hogar, el organismo aplica una escala según la edad y el sexo de cada integrante. Una mujer de entre 30 y 45 años equivale a 0,77 adulto. Con ese coeficiente, la canasta alimentaria de septiembre para una mujer de esa franja etaria fue de 184.074,83 pesos.

En tanto, los precios de Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron 2,0% en septiembre, una variación superior al 1,9% del índice general. La división fue la de mayor incidencia en la suba mensual en todas las regiones, salvo en el Gran Buenos Aires, donde predominó el impacto de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
Dentro de la canasta alimentaria, las verduras, tubérculos y legumbres registraron los mayores incrementos, con alzas regionales de entre 3,2% y 12,5%, mientras que carnes y derivados mostraron avances más moderados, de entre 0,1% y 1,1 por ciento.
En los últimos 12 meses, la división Alimentos y bebidas no alcohólicas acumuló una suba de 35,1% a nivel nacional, por encima de la inflación interanual general, que fue de 33,4 por ciento. El incremento anual alcanzó el 40,8% en el Noreste, el registro más alto entre las regiones, y fue de 29,8% en la Patagonia, el menor. En lo que va de 2026, los precios de esta división avanzaron 24,5%, frente al 23,6% acumulado por el nivel general.
