
Miles de sistemas utilizados para administrar parques eólicos y solares en Europa permanecen conectados a Internet sin la protección adecuada, una situación que, según investigadores holandeses, podría permitir a atacantes acceder a interfaces capaces de detener turbinas y elevar el riesgo de sabotaje contra infraestructura energética. El hallazgo proviene de un análisis realizado por la empresa de análisis de internet Modat, cuyos especialistas detectaron miles de interfaces administrativas, pantallas de inicio de sesión y paneles operativos expuestos públicamente en la red, pese a que estos sistemas no deberían ser accesibles desde fuera de las redes internas de las plantas energéticas.
Interfaces de control eólico y solar quedaron accesibles en la web
El informe describe que entre los sistemas detectados había páginas que mostraban datos en tiempo real sobre el funcionamiento de las turbinas, junto con botones de “Inicio, Parada y Reinicio” y la ubicación exacta de cada instalación.

En algunos casos, una sola interfaz permitía manejar varias turbinas a la vez o incluso el total de una explotación agrícola dedicada a la generación eléctrica, lo que ampliaba el alcance potencial de un ataque desde un único punto de acceso.
Soufian El Yadmani, investigador de Modat, declaró a Reuters que el equipo considera que el control total de los sistemas habría sido posible en 181 sitios web identificados durante el relevamiento.
“Lo que nosotros podemos mapear en horas, un atacante también puede hacerlo en horas”, señala el informe, en referencia a la rapidez con la que estas vulnerabilidades pueden ser localizadas y explotadas por terceros.
Por esta razón, los investigadores instaron a los operadores de parques eólicos y solares a desconectar de inmediato de Internet todas las interfaces de administración detectadas como expuestas.

España y Alemania lideran la exposición de sistemas solares y eólicos
Mediante el uso de aprendizaje automático para clasificar y agrupar la información recolectada, los investigadores identificaron 8.547 sistemas conectados a Internet que pudieron vincularse a parques solares y eólicos específicos en 35 países europeos.
De ese total, 7.942 sistemas correspondían a instalaciones solares y 605 a parques eólicos, en todos los casos equipos que, de acuerdo con el informe, no deberían haber estado expuestos a la red pública.
España encabezó la lista de sistemas solares expuestos, con 2.766 casos detectados, seguida por Grecia, con 1.860. Alemania, en tanto, registró 672 sistemas solares vulnerables, una cifra que los investigadores asociaron con la amplia capacidad solar instalada en el país.
En el segmento eólico, Alemania ocupó el primer lugar con 212 sistemas expuestos, seguida de cerca por Italia, con 192. Los investigadores aclararon que este ranking refleja en parte la posibilidad técnica de vincular cada sistema a un emplazamiento específico, y no necesariamente el total real de instalaciones vulnerables en cada país.
El riesgo de sabotaje a infraestructura crítica en Europa
Soufian El Yadmani advirtió especialmente sobre los casos en que turbinas o conjuntos de turbinas están estrechamente vinculados a infraestructura pública. “Si se puede cortar el suministro eléctrico dentro de la ciudad o el aeropuerto, imagínense eso a mayor escala”, afirmó.
Estos hallazgos se conocen en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de la infraestructura crítica europea, que ha sido blanco de presuntos sabotajes y ciberataques que gobiernos occidentales atribuyen con frecuencia a Rusia desde la invasión a Ucrania en 2022. Moscú niega cualquier implicación en estos hechos.

El mes pasado, los servicios de inteligencia, la policía y la fiscalía de los Países Bajos advirtieron que la inteligencia artificial está acelerando este tipo de amenazas contra sistemas industriales y energéticos.
El Yadmani y Bouke van Laethem, del Centro Nacional de Ciberseguridad de los Países Bajos, presentaron estas conclusiones durante la Conferencia ONE, celebrada en La Haya.
Entre los antecedentes citados en el informe figura el análisis del equipo polaco de ciberseguridad CERT Polska sobre un ataque ocurrido en diciembre de 2025 contra 30 parques eólicos y solares en Polonia, mencionado como ejemplo concreto de la amenaza potencial que representan estas vulnerabilidades.
