Jorge Macri admitió que existen diferencias con Mauricio: «Son de miradas de gestión, él siempre pide más en la Ciudad»

El ex presidente Mauricio Macri, junto a su primo y jefe de Gobierno, Jorge Macri (Maximiliano Luna)

En medio del inicio de las conversaciones políticas de cara al armado electoral para 2027, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, reconoció que mantiene diferencias con su primo, el ex presidente Mauricio Macri y sostuvo que responden a enfoques sobre la administración. “Él siempre pide más, pero son discusiones normales” y afirmó que su decisión política es “firme e indiscutible”, aunque admitió la posibilidad de conversaciones sobre una eventual competencia en las PASO. “Me dan ganas de continuar”, sostuvo, al destacar la conformación de un equipo de gestión en la Ciudad. Consultado por una eventual fórmula con Pilar Ramírez —el alfil de La Libertad Avanza (LLA) en la Ciudad—, Macri evitó confirmaciones. “No sé si será fórmula, falta mucho, eso es una discusión del año que viene”, dijo. Durante una entrevista con el programa Solo Una Vuelta Más al aire de TN, aseguró que su espacio trabaja con La Libertad Avanza y con otros bloques, una dinámica que comparó con la del Congreso nacional. De igual forma, aún es temprano para alcanzar alianzas; por esto mismo, LLA se dedica a construir su propio armado de cara a las elecciones del año próximo y definir a sus candidatos.

Con respecto al vínculo que mantiene con Mauricio Macri, quien además es titular del PRO, el jefe de Gobierno porteño aseguró que las diferencias que mantienen “son de miradas de gestión”. “Él siempre pide mas pero son discusiones normales”, sostuvo y mencionó: “Dice que ahora hay que lograr más eficiencia, bajar impuestos, hay que concesionar los medios públicos y eso lo hicimos. Esa fue una idea que me trajo él”.

Mauricio y Jorge Macri en la presentación de los candidatos a legisladores del PRO

Otro de los temas centrales de estos días es el traslado de presos de la cárcel de Devoto al penal de Macos Paz. Al respecto, señaló que el operativo responde a un compromiso asumido tras el avance de las obras y el problema de la sobrepoblación carcelaria que afrontaba el territorio porteño. “Me comprometí a terminar el penal de Marcos Paz con el Gobierno nacional y, cuando terminemos, les dije, empezamos a trasladar”, afirmó.

El mandatario definió al establecimiento de Devoto como una cárcel situada en un área donde “no debería estar” y sostuvo que “no reúne las condiciones de seguridad ni de habitabilidad que requiere un penal”. En contraposición, presentó a Marcos Paz como un “penal modelo”, sin aportar detalles sobre su capacidad, el número de internos trasladados o las etapas pendientes de la mudanza.

El traslado se puso en marcha durante el fin de semana

Según adelantó, el proyecto para el terreno que dejará libre el penal será enviado a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Dos tercios del predio quedarían destinados a espacios verdes y comunitarios, mientras que el tercio restante sería urbanizado y afirmó que los ingresos que genere la venta de la porción urbanizable permitirían recuperar la inversión realizada. La iniciativa deberá atravesar el debate legislativo correspondiente, instancia en la que se definirá el uso final del terreno y los mecanismos para su desarrollo.

En materia de definiciones políticas, volvió a posicionarse como una alternativa al peronismo, al plantear que el país todavía se propone “no volver al pasado”. En ese marco, mencionó que “existió un sistema político que protegió a quienes ejercen violencia para imponer sus posiciones, una caracterización que presentó como parte de su interpretación sobre los conflictos de orden público”.

“Yo estoy en la vereda de enfrente”, afirmó el jefe de Gobierno porteño. En sus declaraciones, contrapuso esa mirada con la demanda de quienes, según dijo, buscan trabajar y vivir sin situaciones de violencia.

Deja un comentario