
La discusión interna del peronismo mostró este miércoles otra foto de su situación actual. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, llevó su gestión al distrito de San Isidro, en donde inauguró una base de la policía bonaerense, pero sorprendió con una recorrida por La Cava junto al diputado nacional y dirigente de Patria Grande, Juan Grabois, que no fue incluida en su agenda oficial. Una actividad que quedó marcada por otra discusión, ya que a la misma hora, el kirchnerismo volvía a presionar para que Cristina Kirchner sea la candidata presidencial del peronismo en 2027, en medio de una interna que se trasladará a los actos separados por el Día de la Lealtad Peronista. Kicilllof visitó este miércoles la nueva base permanente de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) en San Isidro, acompañado por el ministro de Seguridad provincial, Javier Alonso, y el intendente local, Ramón Lanús. Antes, recorrió La Cava con Grabois; la diputada nacional Fernanda Miño; el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, y otros funcionarios donde conversaron con vecinos afectados por los recortes nacionales en las políticas de hábitat y vivienda. Kicillof también visitó la parroquia Nuestra Señora de la Cava y se reunió con el padre Lucas Schcolnik para analizar obras de infraestructura pendientes en la zona. La foto con Grabois se produjo cuando el vínculo entre el gobernador y el sector más cercano a Cristina Kirchner transita uno de sus momentos de mayor tensión. Dirigentes cristinistas intensificaron en los últimos días los cuestionamientos al armado político de Kicillof y comenzaron a insistir en la posibilidad de que la ex presidenta vuelva a ocupar el centro de la escena electoral. La nueva base de la UTOI permitirá que los agentes desplegados en San Isidro cuenten con instalaciones permanentes para trabajar en los barrios de La Cava, Santa Rita, Uruguay y San Cayetano. La obra incluyó dormitorios, vestuarios, cocina, espacios de descanso y áreas destinadas a las tareas cotidianas de los efectivos.Alonso informó que la dependencia tiene 100 agentes y cinco patrulleros nuevos, que trabajarán junto con la Fuerza Barrial de Aproximación. El objetivo oficial es reforzar las tareas preventivas en una zona donde confluyen demandas de seguridad, infraestructura urbana y acceso a servicios. Kicillof sostuvo que la Provincia busca coordinar políticas con todos los municipios, más allá de las diferencias partidarias. “Por encima de cualquier pertenencia partidaria, nuestro objetivo como gobierno provincial es llevarles tranquilidad y respuestas a los vecinos y vecinas de cada distrito”, afirmó. El mandatario bonaerense señaló, además, que su administración incrementó el personal de los cuerpos especiales de la Policía bonaerense. “Desde que asumimos, incrementamos el personal de los cuerpos especiales de la Policía provincial, como la UTOI y la Fuerza Barrial de Aproximación, alcanzando los 10.000 efectivos en todo el territorio bonaerense”, dijo. Lanús, dirigente cercano a la senadora nacional, Patricia Bullrich, y jefe comunal de San Isidro, destacó el trabajo conjunto con la Provincia. “Nos propusimos trabajar en articulación por la seguridad de San Isidro, sin buscar excusas”, expresó durante la inauguración.La recorrida por La Cava tuvo una lectura política adicional. Grabois no forma parte del Movimiento Derecho al Futuro, la estructura con la que Kicillof busca consolidar su construcción dentro y fuera de la provincia de Buenos Aires. La estrategia del MDF es ampliar el arco opositor en vistas a las elecciones del año que viene. Días atrás, Grabois consideró en declaraciones a Radio Con Vos que si Cristina Kirchner no es candidata, “es obvio que el candidato es Axel”. Mientras Kicillof recorría San Isidro, el presidente del bloque de senadores bonaerenses de Fuerza Patria, Sergio Berni, reforzó su alineamiento con la ex presidenta y lanzó críticas directas al gobernador. “Cristina es una gran conductora”, afirmó Berni al explicar su respaldo político. El senador sostuvo que el vínculo de una parte del peronismo con la exmandataria se apoya en su capacidad de conducción y en la gestión que encabezó durante sus gobiernos. Berni rechazó que esa definición supusiera una relación de subordinación. “Quien elige la conducción no es porque es sumiso, sino porque tiene la libertad de hacerlo”, planteó en una entrevista en Gelatina. También fue más duro al referirse a Kicillof. “No podés conducir desde la victimización”, aseguró. En esa línea, cuestionó los planteos de dirigentes cercanos a Kicillof sobre las tensiones con La Cámpora y el cristinismo. “Si vos te victimizás porque te cantaron una canción o porque no te gustó cómo te miraron, vos no podés conducir”, sostuvo. Berni también volvió a criticar el desdoblamiento electoral bonaerense. Consideró que intendentes del peronismo empujaron esa decisión por temor a perder representación en los concejos deliberantes y calificó esa lógica como “antidoctrinaria”. “Mi candidata en 2027 es Cristina y hay condiciones para que lo sea”, concluyó.Las declaraciones de Berni se sumaron a las de Máximo Kirchner, quien ratificó que el kirchnerismo intentará sostener la hipótesis de una candidatura presidencial de Cristina Kirchner. “Mi candidata, hasta tanto, es Cristina y vamos a pelear para eso”, dijo el diputado nacional y líder de La Cámpora. Kirchner planteó que el actual contexto político es distinto al de los gobiernos de su madre, aunque reclamó recuperar “el mismo espíritu” de aquella etapa. El planteo adquiere relevancia por la situación judicial de la expresidenta. Cristina Kirchner tiene una condena firme a seis años de prisión y una inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por la causa Vialidad. Su defensa mantiene gestiones ante organismos internacionales, mientras el kirchnerismo busca sostener la discusión política sobre una eventual candidatura en 2027. La tensión se profundizó luego de que Carlos Bianco, jefe de Gabinete bonaerense y uno de los funcionarios de mayor confianza de Kicillof, señalara que una eventual resolución del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas no tendría carácter vinculante para la Justicia argentina. También dejó abierta la posición del Movimiento Derecho al Futuro ante una candidatura de Cristina Kirchner, al plantear que el gobernador no se iría a subordinar a la conducción de la expresidenta.
Esas palabras generaron una reacción inmediata en el cristinismo. En ese sector interpretaron que Kicillof y su entorno no comparten la estrategia para lograr que la expresidenta recupere la libertad. La desconfianza, que ya tenía antecedentes por diferencias electorales y de conducción, se profundizó durante los últimos días.

La interna tendrá una nueva escena el próximo 17 de octubre, cuando el peronismo conmemore el Día de la Lealtad con actividades separadas y sin una convocatoria unificada.
El sector más identificado con Cristina Kirchner prevé concentrarse frente al departamento de la ex presidenta en San José 1111, en la Ciudad de Buenos Aires. Allí buscarán reclamar por su libertad y reinstalar la consigna “Cristina presidenta”, que se convirtió en una bandera del espacio.
Kicillof, en cambio, encabezará un acto del Movimiento Derecho al Futuro en el Polideportivo Juan Domingo Perón de González Catán, en La Matanza. El encuentro reunirá a intendentes, dirigentes sindicales y organizaciones sociales cercanas al gobernador, entre ellas el Movimiento Evita y Barrios de Pie.
El acto de La Matanza será observado como una nueva señal de la proyección de Kicillof. Su entorno sostiene que el gobernador busca evitar un esquema de doble comando y consolidar una alternativa propia para 2027. El cristinismo, por su parte, cuestiona esa estrategia y reclama que el gobernador vuelva a reconocer el liderazgo de la expresidenta. Algo que ya no sucederá explícitamente, según remarcan quienes hablan frecuentemente con el mandatario bonaerense.
Máximo Kirchner no participará de la convocatoria frente a San José 1111. Tiene previsto viajar a Chaco, donde realizará actividades con dirigentes locales y compartirá el acto central del peronismo provincial junto a Jorge Capitanich.
Grabois tampoco asistiría a los actos en disputa. Concentrará su agenda en un foro de la Fundación para el Desarrollo Humano. Su decisión de no integrarse a ninguna de las celebraciones no impidió que su aparición junto a Kicillof en San Isidro fuera leída como un gesto político, en la víspera de una fecha que volverá a exhibir las fracturas del peronismo.
