
Glenda Marianela Meza Bracho, nacida en Ecuador, se encuentra hoy detenida en Argentina, un arresto que pasó completamente debajo del radar público. Su caso es notable: combina corrupción y política latinoamericana en el más alto orden. Meza Bracho, precisamente, chequea todos los casilleros del imaginario de la corrupción continental. Se encuentra mencionada en la filtración de los Panama Papers junto a su marido, el empresario argentino Ramiro Andrés Luque. Ambos fueron imputados en el caso Petroecuador, una de las mayores tramas de corrupción de la historia de su país, que investigó los desfalcos a la petrolera estatal en la década pasada, durante el gobierno de Rafael Correa. Luque y Meza Bracho habían sido integrantes de Denfield Investments Inc., vinculada al estudio Mossack Fonseca, y vinculada a la triangulación del dinero de Petroecuador, así como a la firma GalileoEnergy, que habría captado curiosos contratos millonarios de la petrolera estatal. Una parte del caso terminó en Florida, Estados Unidos -donde Meza Bracho residía junto a Luque- bajo la sospecha de lavado del dinero robado en sociedades norteamericanas. La mujer ecuatoriana llegó a la Argentina porque el gobierno de los Estados Unidos la expulsó por, supuestamente, el vencimiento de su status migratorio. Así, la Policía de Seguridad Aeroportuaria arrestó a Meza Bracho apenas pisó territorio nacional, cuando llegó en un vuelo desde Estados Unidos el 28 de julio pasado. Permanece hasta hoy en una celda de la PSA en el aeropuerto de Ezeiza. Según fuentes que conocen su historia, esperaba quedarse en la casa de Luque, ubicada en la zona de General Pacheco, tras vivir años en Florida, Estados Unidos. La mujer ecuatoriana viajaba sola: su marido -que viajaba con pasaporte argentino- está preso también, encarcelado en una prisión del estado de Florida, a la espera de su extradición a Ecuador.Por qué Glenda está presa en Argentina Dos circulares rojas de Interpol pesaban en contra de Meza Bracho y garantizaron su arresto inmediato. Ambas son de vieja data. La primera fue emitida por Interpol Ecuador en octubre de 2016. El delito: soborno, con una pena máxima de cinco años. En agosto de 2017, Interpol Panamá cursó un pedido motivado por la Fiscalía Segunda Especializada contra la Delincuencia Organizada. El delito investigado, esta vez, fue el de lavado de dinero. A fines de julio, el Juzgado Federal N°2 de Lomas de Zamora y el fiscal federal Federico Mola se negaron a darle la prisión domiciliaria a Meza Bracho. Ambos adujeron un posible riesgo de fuga, de acuerdo a los fallos y dictámenes a los que accedió Infobae. Su abogada defensora, Florencia Barba —miembro del estudio jurídico VBA, especializado en derecho internacionl, que representa, entre otros, a dos ladrones chilenos acusados por las autoridades estadounidenses de asaltar al novio de Taylor Swift— apeló la negativa en la Cámara Federal platense, con un resultado pendiente.
Barba sostuvo en sus presentaciones ante la Justicia que Meza Bracho ha sido acusada debido a una “persecución política en su país de origen” por “colaborar con una investigación internacional liderada por el gobierno de Estados Unidos”. “Glenda y su familia han recibido amenazas de muerte en las que se les advertía que será asesinada en cuanto pise Ecuador”, afirmó.
Quien colaboró con la Justicia norteamericana, precisamente, fue su marido. Esa colaboración, también, es de vieja data.
Según documentos analizados por este medio, Ramiro Luque firmó un acuerdo de cooperación con las secciones de lavado de dinero y fraude del Departamento de Justicia de Estados Unidos en un tribunal de Nueva York en septiembre de 2017. En septiembre de 2019, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas norteamericano firmó una “aprobación de acción diferida” a favor de Meza Bracho por un período de un año. Su esposo obtuvo un acuerdo similar el mismo día.¿Qué significa el acuerdo? Simple: en ese documento, el US Customs Enforcement se comprometía a no tomar ninguna acción contra la pareja.
En enero de 2021, cuatro años después, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos emitió una “notificación de comparecencia” contra Meza Bracho, alegando que había excedido su “período temporal” de permanencia y ordenándole comparecer ante un juez de inmigración en Miami.
El tiempo pasó. En 2026, Meza Bracho fue detenida para su deportación en el Broward Transitional Center, en Pompano Beach, Florida, y posteriormente expulsada de Estados Unidos. La Justicia argentina deberá encargarse de su deportación, con dos países que la requieren.
