
Cristian González no ocultó su admiración por Lionel Messi después de la victoria 3-1 del Inter Miami sobre Atlanta United en el Mercedes-Benz Stadium y se animó a vaticinar que el astro rosarino cumplirá el objetivo de alcanzar los 1.000 goles en su carrera profesional. Con un doblete que dejó su cuenta personal en 936 tantos, el capitán de la selección argentina volvió a demostrar que, a los 39 años, su capacidad para desequilibrar partidos permanece intacta. “Confío y sé que lo va a lograr porque le gustan los desafíos. Porque se desafía en todo lo que tiene en su cabeza. Logró todo y esto no va a ser la excepción”, afirmó el entrenador en conferencia de prensa tras el encuentro. Messi necesita 64 goles más para llegar al millar, una cifra que también persigue Cristiano Ronaldo, quien acumula 981 en 1.340 partidos, contra los 1.180 del argentino. El técnico rosarino también se detuvo a analizar el rendimiento colectivo y la manera en que el partido se partió en dos mitades bien diferenciadas. “El primer tiempo no fue bueno nuestro ni de ellos tampoco. No hubo casi situaciones. La tenencia era lenta, no podíamos encontrar pases entre líneas”, reconoció González, ex Unión, Platense y Rosario Central. Sin embargo, destacó que el gol de Gonzalo Berterame —un cabezazo tras un centro preciso de Luis Suárez en la última jugada antes del descanso— surgió de una acción ensayada: “Yo creo que el gol en el primer tiempo fue una jugada donde nos asociamos, donde habíamos trabajado esas situaciones”. El complemento fue otra historia. Con espacios más generosos y un equipo que encontró las conexiones que le habían faltado en los primeros 45 minutos, Inter Miami desplegó una versión demoledora. “En el segundo tiempo hubo para mí 30 minutos terribles de todos lados, desde el juego, desde las asociaciones, de un lado al otro, de las situaciones… Y después tenemos al mejor de todos con nosotros que termina de liquidarte el partido”, describió el director técnico con una mezcla de satisfacción y asombro. Las palabras del Kily sobre Messi trascendieron el análisis táctico y se cargaron de emoción genuina. “No deja de sorprender al mundo. Que haga lo que hace con 39 años… Y lo que más me pone contento es que está feliz. Entonces él al estar feliz se brinda como se brinda, disfruta, está contento en el lugar”, expresó. Y agregó, sin disimular el vínculo personal que lo une al capitán argentino: “Como digo siempre, él nos obliga a ser cada día mejor y es una alegría inmensa con él porque ustedes saben que la admiración que tengo es muy especial. Cada vez que lo veo me saca una sonrisa porque quedo sorprendido”. Messi dejó su sello con dos golazos y un gesto que no pasó desapercibido El doblete del rosarino fue una muestra condensada de todo su repertorio. En el segundo tanto, recibió la pelota en la mitad de la cancha, trasladó el balón hasta el área rival, ejecutó una doble pared con Berterame y definió entre las piernas del arquero argentino Lucas Hoyos para sellar el 2-0. Pocos minutos después, una habilitación de Suárez lo dejó cara a cara con Junior Alonso: lo gambeteó, se fue mano a mano contra el arquero y convirtió el tercero.
Esa última acción tuvo un condimento extra. Tras superar al defensor paraguayo, Messi le hizo un gesto con el dedo índice como indicándole que todavía estaba girando después de la gambeta. Rodrigo De Paul se sumó al festejo y ambos celebraron frente al ex jugador de Boca Juniors. La escena no fue casual: semanas atrás, en el empate 2-2 entre ambos equipos en el Nu Stadium, Alonso había celebrado una salvada defensiva en la cara de Messi y protagonizaron un cruce verbal que se extendió hasta el túnel de vestuarios. Esta vez, el desquite llegó con la pelota.
Después del partido, Messi publicó un mensaje en su cuenta de Instagram en el que recordó la semifinal del Mundial 2022, disputada precisamente en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta: “Una victoria más con Inter Miami en un estadio que me trae recuerdos hermosos de hace poquito…”, escribió.
Las Garzas se afianzan en la Conferencia Este con los playoffs a la vista
Con esta victoria, Inter Miami alcanzó los 55 puntos y se mantiene como escolta de Nashville SC (67) en la Conferencia Este de la MLS, con cuatro partidos por delante antes del cierre de la fase regular. El calendario le reserva una visita a New York Red Bulls el sábado 24 de octubre, luego recibirá a Cincinnati el miércoles 28 y completará el tramo con New England Revolution (1 de noviembre) y Charlotte FC (7 de noviembre).
El equipo dirigido por González consiguió siete victorias en 18 partidos desde la reanudación posterior a la Copa del Mundo y atravesó un tramo irregular —con apenas un triunfo en sus primeros 10 encuentros de la MLS tras la vuelta—, aunque en las últimas semanas recuperó solidez con los triunfos ante DC United, New York City y ahora Atlanta United. En lo individual, el ganador de ocho Balones de Oro registra 14 goles y ocho asistencias en sus últimos 15 partidos, una racha que solo se interrumpió por su viaje a la Argentina tras la muerte de su padre Jorge.
