La OIM advierte que una tormenta intensa podría abrir otra emergencia humanitaria entre los desplazados haitianos

Un agente de migración dominicano revisa documentos de identidad en un punto fronterizo con Haití, mientras personas esperan en fila. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La coordinadora de emergencias de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Haití, Elise Verron, lanzó una advertencia que resume la magnitud del problema: una tormenta de gran intensidad podría desatar una nueva emergencia humanitaria entre los cientos de miles de haitianos que ya viven desplazados en asentamientos precarios.

La funcionaria habló en el marco de un informe divulgado este viernes por la agencia de Naciones Unidas.

El documento, recogido por Listín Diario, diario dominicano, confirma que cerca de 1.5 millones de personas han abandonado sus hogares en Haití por la violencia de las bandas armadas. Los huracanes y las inundaciones agravan la situación de quienes ya no tienen dónde vivir. El desplazamiento se concentra fuera de Puerto Príncipe La crisis migratoria interna dejó de ser un fenómeno exclusivo de la capital. Casi el 80% de los desplazados se encuentra hoy fuera de Puerto Príncipe, según el reporte. El departamento de Artibonite, en el noroccidente del país, ilustra el cambio de escenario. Esa zona costera funcionaba hasta hace poco como refugio para familias que huían de otras regiones, pero los desplazamientos internos allí crecieron un 16% en los últimos tres meses. ¿Por qué se extiende la crisis fuera de la capital haitiana? Porque las bandas armadas ampliaron su radio de acción hacia zonas rurales antes consideradas seguras, lo que multiplicó los desplazamientos en departamentos como Artibonite y obligó a miles de familias a huir por segunda o tercera vez en pocos meses. Kenscoff, en las afueras de Puerto Príncipe, sufrió un patrón similar. Ataques armados recientes, incendios de viviendas, secuestros y asesinatos provocaron la huida de unas 4.000 personas, que hoy buscan refugio con familias de acogida o en centros habilitados en zonas vecinas.La violencia de las bandas se expande a nuevas regiones El deterioro de la seguridad no es un dato aislado del reporte de la OIM. Human Rights Watch, organización internacional de derechos humanos, documentó que, entre enero de 2023 y junio de este año, al menos 19,380 personas murieron en hechos de violencia vinculados a grupos criminales, colectivos de autodefensa y fuerzas de seguridad del Estado. La organización precisó que la cifra anual de muertes aumentó un 24% entre 2023 y 2025. Los grupos armados, que antes operaban sobre todo en Puerto Príncipe, extendieron su presencia a comunidades rurales de al menos cinco de los diez departamentos del país, según el mismo informe.En abril se desplegó de forma parcial una fuerza de supresión de bandas autorizada por Naciones Unidas para respaldar a las autoridades haitianas. El despliegue no logró frenar la violencia, que Human Rights Watch describió como persistente pese a la intervención. La frontera con República Dominicana bajo presión creciente El reporte de la OIM advirtió también sobre la tensión que enfrentan las comunidades limítrofes con República Dominicana. Allí conviven dos flujos simultáneos: haitianos que escapan de la violencia interna y migrantes retornados o deportados desde el país vecino. La agencia solicitó este año USD 60 millones para asistir a 6.4 millones de haitianos, una cifra que exige, según remarcó el organismo, una inversión sostenida y no solo ayuda de emergencia.Le Nouvelliste, diario haitiano, aportó una dimensión adicional del fenómeno fronterizo. Según cifras de la OIM citadas por esa publicación, en agosto se registraron 28,104 retornos forzados a Haití, el 98% de ellos desde República Dominicana, lo que equivale a más de 900 personas devueltas cada día. La temporada de huracanes agrava el riesgo humanitario Cientos de miles de desplazados viven en asentamientos informales o en centros colectivos con condiciones precarias, en plena temporada de huracanes en el Atlántico. Esa combinación multiplica la vulnerabilidad de una población que ya perdió su vivienda una vez.

“Para las familias ya desplazadas por la violencia, una tormenta importante podría desencadenar otra emergencia humanitaria”, advirtió Verron en el informe citado por agencias internacionales como Reuters.

Más de la mitad de la población haitiana necesita hoy asistencia humanitaria y enfrenta inseguridad alimentaria en niveles de crisis o peores, de acuerdo con los datos recogidos por Human Rights Watch. La combinación de bandas armadas, desastres naturales y presión fronteriza deja a Haití sin margen para una respuesta que no dependa de financiamiento internacional urgente.