
La salud cardiovascular avanza hacia una nueva era de abordaje integral de las enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte a nivel global.
En ese sentido, el Precongreso ICBA 2026 celebrará su 30ª edición el martes 13 de octubre y reunirá a especialistas argentinos e invitados internacionales para analizar estrategias de prevención cardiovascular, diagnóstico temprano, nuevas terapias y la creación de redes de atención.
La agenda incluirá sesiones sobre medicina vascular, cardiopatía isquémica, prevención y lípidos, electrofisiología, cardiopatía estructural e insuficiencia cardíaca. También habrá espacios dedicados a cardio-oncología, salud cardiovascular de la mujer, amiloidosis cardíaca, obesidad e inteligencia artificial aplicada a la medicina.
“El Precongreso se ha consolidado como un encuentro de referencia en la agenda de la medicina cardiovascular”, afirmó el director médico del ICBA Instituto Cardiovascular, Alberto Alves de Lima. Y agregó: “Es una expresión de nuestra cultura, de nuestro compromiso con la educación y la innovación, y de nuestra vocación de compartir conocimiento”.
El evento será en La Rural de Buenos Aires y tendrá plenarias, workshops, conferencias y talleres. Mario Pergolini participará en el marco de “Otra charla perdida”.
Prevención, arritmias e inteligencia artificial en el Precongreso ICBA 2026

El director del encuentro y jefe de Medicina Ambulatoria del ICBA, Germán Solioz, explicó que la selección de temas responde a áreas que tuvieron avances científicos recientes y a enfermedades frecuentes en la práctica cotidiana.
“Se trata de desarrollos con impacto directo tanto en la calidad de vida de los pacientes como en la toma de decisiones del equipo médico”, señaló.
“Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo, alrededor del 32% de todas las muertes globales. Aproximadamente 85% de esas muertes es por infarto de miocardio y ACV”, precisó Santiago Ordoñez, cardiólogo del equipo de Hemodinamia del ICBA Instituto Cardiovascular y director PreCongreso.
Entre los asuntos previstos figura la lipoproteína(a), una partícula de la sangre asociada a un mayor riesgo cardiovascular y condicionada en buena medida por factores genéticos. El tema será abordado por Steven Nissen, cardiólogo de Cleveland Clinic, especializado en prevención, aterosclerosis y enfermedad vascular.
También se analizarán los resultados del estudio CREST-2 sobre la estenosis carotídea asintomática. Se trata del estrechamiento de las arterias carótidas, ubicadas en el cuello, que puede elevar el riesgo de accidente cerebrovascular aun cuando el paciente no presente señales de alerta.

El programa incluirá nuevas técnicas de ablación por campo pulsado para tratar la fibrilación auricular, una arritmia que provoca latidos irregulares y puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular. Además, habrá sesiones sobre diagnóstico precoz de la amiloidosis cardíaca, una enfermedad producida por acumulación de proteínas en el corazón.
El lema de esta edición será “Desarrollando la mejor red de medicina cardiovascular”. Según Solioz, el modelo propone vincular al ICBA con sanatorios y consultorios donde los pacientes realizan sus primeras consultas.
Estas redes contemplan criterios compartidos de derivación, protocolos de diagnóstico y tratamiento, además del seguimiento conjunto de cuadros complejos. “Permiten acortar los tiempos entre la sospecha diagnóstica y el tratamiento efectivo”, afirmó Solioz.
El cardiólogo subrayó que ese aspecto puede resultar determinante frente a un síndrome coronario agudo, un conjunto de cuadros que incluye al infarto y requiere atención rápida. También planteó que las redes permiten “evitar la fragmentación de la atención y garantizar que el paciente reciba el mismo nivel de criterio médico en cualquier punto de la red”.
“En Argentina, como consecuencia del envejecimiento poblacional y de la elevada prevalencia de factores de riesgo cardiovascular, las enfermedades cardiovasculares representan uno de los principales desafíos sanitarios actuales. El desafío actual ya no es solamente tratar la enfermedad cardiovascular establecida, sino identificar precozmente a los pacientes de alto riesgo y modificar su trayectoria antes de que desarrollen eventos cardiovasculares mayores”, sumó el doctor Ordoñez.

El Precongreso tendrá una sesión conjunta entre el ICBA y Swiss Medical Group (SMG), destinada a analizar el desarrollo de la red asistencial. Asimismo, se realizarán actividades con Cleveland Clinic y Cedars-Sinai.
El trabajo interdisciplinario puede detectar riesgos que pasan inadvertidos
Solioz sostuvo que la integración de diversas especialidades es parte central de la estrategia de atención cardiovascular. “En un paciente que consulta por un problema oncológico, renal, obstétrico o de salud mental, puede haber un riesgo cardiovascular que solo se identifica si existe una vía de trabajo conjunta entre especialistas”, explicó.
Este enfoque incluye áreas como la cardio-oncología, que evalúa y trata los problemas cardiovasculares de pacientes con cáncer. También incorpora el cardio-metabolismo, la salud cardiovascular de la mujer y la atención del adulto mayor o del paciente frágil.
La continuidad de cuidados entre la adolescencia y la adultez tendrá un espacio específico en una sesión con el Hospital Garrahan sobre aortopatías. Estas enfermedades afectan la aorta, la arteria principal que lleva sangre desde el corazón hacia el resto del cuerpo.
“Es la base operativa que sostiene a la red”, dijo Solioz sobre los protocolos compartidos y los comités multidisciplinarios para discutir casos clínicos.

La longevidad exige decisiones adaptadas a cada paciente
La directora del Precongreso, Adriana Aranda, señaló que el incremento de la expectativa de vida obliga a revisar la forma de tomar decisiones terapéuticas.
“Los avances en los tratamientos cardiológicos logran que nuestros pacientes vivan más, pero las decisiones terapéuticas pueden tener beneficios a largo plazo, pero también riesgos inmediatos”, sostuvo la cardióloga especializada en ultrasonido cardiovascular.
Aranda planteó que los médicos deben observar más allá de la edad cronológica. “Deberíamos plantearnos cada tratamiento pensando en el paciente en particular: no solo la edad cronológica, sino la edad biológica, comorbilidades, fragilidad, expectativa de vida y los deseos personales”, afirmó.
La especialista indicó que los resultados esperados deben contemplar “no solo la sobrevida sino también una buena calidad de vida, funcionalidad e independencia”.
La prevención será otro de los ejes de la reunión. Para Aranda, actuar desde edades tempranas sobre la hipertensión, la diabetes, las alteraciones del colesterol, la obesidad y el tabaquismo permite reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.
“La medicina preventiva es fundamental para una longevidad saludable”, señaló. La cardióloga explicó que el objetivo consiste en “detectar precozmente estos factores, modificar hábitos de vida, identificar factores de riesgo familiares y genéticos y tratar antes que aparezca la enfermedad”.
En el encuentro participarán además Maan Fares, de Cleveland Clinic, quien expondrá sobre inteligencia artificial e imágenes cardiovasculares; Grant Reed, especialista en intervenciones coronarias y estructurales; Federico Ash, experto en imágenes cardíacas; Darryl Leong y Diego Sadler, referentes en cardio-oncología; Ana Casanegra, especialista en patología vascular; y Eugenio Cingolani, dedicado a arritmias y electrofisiología.
