
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, anunció este miércoles que su Gobierno prepara un nuevo proyecto de ley para reformar el sector eléctrico nacional, después de que la Asamblea Legislativa rechazara la iniciativa de armonización del mercado eléctrico, una propuesta que el Poder Ejecutivo consideraba fundamental para atender las necesidades energéticas del país.
La mandataria aseguró que no renunciará a impulsar cambios en el sistema eléctrico y adelantó que su equipo trabaja en una alternativa legislativa que pueda aprobarse mediante una mayoría de 29 votos.
“Estamos trabajando ya con el equipo de gobierno en un nuevo proyecto de ley que requiera veintinueve votos para su aprobación”, manifestó Fernández.
La presidenta explicó que la estrategia pretende aprovechar el respaldo de los 31 diputados que identificó como oficialistas, con el objetivo de evitar que la nueva iniciativa enfrente los mismos obstáculos políticos que provocaron el rechazo del proyecto anterior.
Según explicó, el Gobierno buscará realizar los ajustes necesarios para presentar una propuesta que permita avanzar en materia energética sin depender de negociaciones con los partidos que se opusieron a la legislación.
Presidenta responsabiliza a Liberación Nacional y Frente Amplio
Durante su intervención, Fernández lanzó fuertes cuestionamientos contra el Partido Liberación Nacional (PLN) y el Frente Amplio (FA), a los que responsabilizó por impedir la aprobación de una reforma que, según su criterio, era necesaria para el desarrollo económico del país.
“Creo que esta es la evidencia más clara que tenemos de la irresponsabilidad del Partido Liberación Nacional. El Partido Liberación Nacional no solamente le falla al pueblo de Costa Rica, sino que demuestra que está verdaderamente hincado a los intereses del Frente Amplio”, afirmó.
La mandataria también cuestionó la posición de una legisladora vinculada al Partido Acción Ciudadana (PAC) y aseguró que la oposición antepuso intereses políticos a las necesidades del sector productivo nacional.
Fernández sostuvo que algunos legisladores habrían condicionado su respaldo a la reforma eléctrica a un incremento de los recursos destinados a las universidades públicas, situación que calificó como una forma de presión política.
“Yo no negocio con terroristas políticos”, expresó la presidenta al referirse a las supuestas condiciones que, según denunció, se plantearon para conseguir votos.

Gobierno advierte sobre necesidades energéticas del país
Uno de los principales argumentos expuestos por Fernández es la necesidad de garantizar suficiente electricidad para atender la demanda de industrias, empresas y nuevos proyectos productivos.
La presidenta mencionó particularmente regiones como Limón, Puntarenas, la zona sur y la zona norte, donde considera indispensable fortalecer la disponibilidad energética para impulsar inversiones y nuevas oportunidades laborales.
“Lo que estamos avanzando no se va a poder consolidar si el país no tiene la suficiente carga eléctrica en Limón, en Puntarenas, en la zona sur, en la zona norte”, advirtió.
Desde la perspectiva del Poder Ejecutivo, la reforma busca establecer condiciones que permitan sostener el crecimiento económico y evitar que las limitaciones del sistema eléctrico se conviertan en un obstáculo para la competitividad.

Nueva propuesta buscará respaldo del sector privado
La mandataria también dirigió un mensaje a los representantes del sector privado, a quienes aseguró que su administración mantendrá abiertas las puertas para revisar y ajustar la nueva propuesta.
“Tienen en mí a una presidente que siempre ha sido clarísima en apoyar los proyectos de desarrollo que benefician la competitividad nacional”, manifestó.
Fernández indicó que el equipo gubernamental encargado de energía trabajará en la preparación del nuevo texto legislativo, aunque no precisó una fecha para su presentación ni detalló las modificaciones que contendrá.
Finalmente, defendió su decisión de no vincular el trámite de la reforma eléctrica con concesiones presupuestarias a otras instituciones.
“Yo no voy a renunciar a hacer lo que es correcto por este país”, sostuvo.
El anuncio abre un nuevo escenario de discusión sobre el futuro del mercado eléctrico costarricense, después del rechazo de una iniciativa que, según la presidenta, acumulaba 30 años de discusión.
