
La situación del mercado laboral es un punto de debate permanente. El empleo registrado viene cayendo, pero al mismo tiempo se están creando puestos de trabajo informales y de cuentapropistas, lo que termina dando una cuenta total positiva, según las mediciones del Indec.
De acuerdo el organismo estadístico, en un año se crearon 101.000 empleos en el país. En detalle, el informe de “Cuenta de generación del ingreso e insumo de mano de obra” muestra que en el segundo trimestre de 2025 había 22.465.000 trabajadores en el país. Un año más tarde, en el segundo trimestre de 2026, el número ascendió a 22.566.000 personas empleadas.
Ahora bien, ¿cómo se componen los 101.000 puestos de trabajo creados? La comparación interanual indica que los puestos asalariados registrados bajaron en 156.000 en ese período. En cambio, los asalariados no registrados, es decir, los que trabajan en la informalidad, aumentaron en 28.000, y los trabajadores por cuenta propia sumaron 229.000. Entre esos dos grupos (informales y cuentapropistas) se crearon 257.000 puestos, una cifra mayor a los que se perdieron en el empleo registrado. La diferencia explica el saldo de 101.000 a favor.

El dato se da en un contexto de caída del empleo formal. Según el Ministerio de Capital Humano, con información del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), desde que asumió Javier Milei se perdieron 613.138 empleos formales. Es el cálculo que surge de los registros de trabajadores en blanco, que incluyen a los asalariados privados y públicos, a los monotributistas sociales, a los autónomos y a las trabajadoras de casas particulares.
Cómo se distribuyen los puestos de trabajo
Con los números del segundo trimestre de 2026, se puede comprobar que los asalariados registrados representan 48% de los puestos de trabajo, los asalariados no registrados 25% y los no asalariados 27 por ciento. En total, los asalariados concentran 73% de los puestos. El Indec aclara que mide puestos de trabajo y no personas ocupadas, porque una misma persona puede tener más de un puesto.
El informe también muestra qué parte del valor agregado bruto, es decir, de lo que produjo la economía, se destinó a la remuneración de los asalariados (sueldos y contribuciones de los empleadores). En el segundo trimestre de 2026 el valor fue de 42,9%, lo que representó una baja de 2,43 puntos porcentuales frente al mismo período de 2025, cuando había sido de 45,4 por ciento.
Qué pasó en cada sector
Si se analiza el empleo total por sector, se encuentra que los puestos de trabajo tuvieron comportamientos dispares. Las mayores bajas interanuales se dieron en la pesca, donde cayeron 9,4% interanual, y en la industria manufacturera, con una baja de 3,8% sobre 2.317.000 puestos. También se redujeron los puestos en intermediación financiera (1,5%), explotación de minas y canteras (1,1%), administración pública y defensa (1,0%) y enseñanza (0,6%).

Entre los sectores que crecieron figuran transporte, almacenamiento y comunicaciones (3,1%), las actividades inmobiliarias (2,6%), electricidad, gas y agua (2,4%) y comercio (1,7 por ciento). El comercio es el sector con más puestos de la economía, 4.312.000, pero 1.021.000 son asalariados que están en negro.
En el total, el sector público, que el Indec estima en 3.706.000 puestos, tuvo una baja de 0,5%, y el resto de la economía, un alza de 0,6 por ciento.
La mirada del Gobierno
En medio de los cuestionamientos por la pérdida de puestos de trabajo formales, el Gobierno nacional ha mantenido siempre la misma postura, afirmando en varias oportunidades que el mercado laboral no se está achicando, sino que se está expandiendo.
En un discurso ante empresarios de Estados Unidos, el presidente Milei planteó: “Con toda la reasignación de recursos, ¿qué pasó con el nivel de empleo? Bueno, miren, la tasa natural de desempleo histórico en Argentina está en torno al 10%. Hoy está debajo del ocho, con lo cual Argentina tampoco tiene un problema con el empleo”.

Por su parte, el secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Cordero, sostuvo que parte de los trabajadores que dejaron de tener un empleo asalariado en blanco, llegaron a esa situación por decisión propia. “Hay personas que no quieren trabajar en relación de dependencia y prefieren ser monotributistas y tener la libertad de trabajar por cuenta propia”, afirmó durante una exposición en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados.
Cordero explicó que la incorporación de la parte laboral de la Ley Bases y, después, de la Ley de Modernización Laboral buscó “transparentar una situación real, no de la Argentina, sino del mundo”. Y agregó: “No todo el mundo quiere poner todo su tiempo a disposición de un empleador que lo dirige y que tiene una potestad sancionatoria por encima de lo que él pueda definir”. Sobre la figura del independiente con colaboradores, incorporada por la Ley Bases, dijo que “ha tenido un impacto muy positivo en la República Argentina”.
