
Al menos 24 graduados del programa Nelson Mandela-Fidel Castro permanecen sin trabajo en la provincia sudafricana de Cabo Oriental, pese a haber completado su formación médica en Cuba, una pasantía y el servicio comunitario requerido. Las autoridades provinciales atribuyeron la situación a la falta de recursos para financiar nuevas contrataciones en la red pública de salud.
El Departamento de Salud de Cabo Oriental informó que el programa prevé que los beneficiarios trabajen en el sistema sanitario estatal durante un período equivalente al tiempo financiado por el Estado. Sin embargo, Siyanda Manana, portavoz de esa dependencia, indicó que, si no pueden ser incorporados, los médicos quedan liberados de esa obligación contractual.
La falta de empleo afecta a profesionales que terminaron su preparación hace varios años. Algunos de ellos han participado en procesos de selección y entrevistas para plazas que, más tarde, no pudieron cubrirse porque no tenían financiación aprobada, según informó The Herald, citado por el portal 14ymedio.

Sudáfrica tiene más de 1,200 médicos desempleados y 2,147 vacantes sin financiación
El caso expone una brecha entre la formación de personal médico y la disponibilidad presupuestaria para integrarlo al sistema público. El Parlamento de Sudáfrica reconoció este año una “paradoja de recursos humanos”: hay más de 1,200 médicos calificados sin empleo, mientras 2,147 vacantes carecen de fondos confirmados.
Uno de los médicos entrevistados bajo condición de anonimato relató que cursó siete años de estudios en Cuba, realizó una pasantía de dos años y cumplió un año de servicio comunitario. Tras ese recorrido, afirmó que los profesionales son convocados a concursos para puestos que luego no pueden financiarse.
“Nos llaman para entrevistas y nos piden que compitamos por puestos, solo para descubrir que algunos de estos supuestamente no están financiados”, expresó el profesional, en declaraciones recogidas por The Herald. También pidió que el departamento provincial publique datos sobre las vacantes disponibles, los cargos financiados y las necesidades de personal.
Otro egresado aseguró que la falta de oportunidades lo llevó a considerar abandonar la medicina y estudiar otra carrera. El programa, según recordó, le había ofrecido una vía para mejorar la situación de su familia y atender a su comunidad. “Diez años de formación, solo para quedarse en casa”, resumió.

El programa costó más de un millón de dólares en cuatro años
La portavoz Manana señaló que el Departamento de Salud sudafricano invirtió unos 17.9 millones de rands (más de USD 1 millón) en los últimos cuatro años para sostener el programa. Una respuesta oficial difundida en 2022 por la diputada Haseena Ismail precisó que el costo anual por estudiante en Cuba ascendía a USD 121,082, sin incluir los 18 meses de formación complementaria posteriores al regreso.
Desde la creación del plan bilateral en 1996, 3,243 sudafricanos recibieron capacitación en universidades médicas cubanas. En julio, 19 estudiantes completaron sus estudios y otros 18 jóvenes de Gauteng se preparaban para viajar a La Habana.
El programa busca ampliar la presencia de médicos en áreas rurales y reducir la concentración de profesionales en las ciudades y el sector privado. No obstante, una investigación de Daily Maverick difundida la semana pasada recogió denuncias de estudiantes sobre deficiencias de higiene, problemas de abastecimiento de agua y escasez de alimentos en los centros donde cursan sus estudios en Cuba.
La diputada Haseena Ismail, portavoz de la Alianza Democrática, cuestionó la relación entre el costo del programa y sus resultados. El Departamento de Salud sudafricano reconoció, además, que no realiza visitas de supervisión a los estudiantes en Cuba desde 2022 debido a restricciones presupuestarias.
