
Microsoft pidió a usuarios y administradores de sistemas que preparen sus equipos para una renovación de los certificados digitales utilizados por Windows Update. Si algunos dispositivos no reciben los parches necesarios antes de las fechas límite de 2027, podrían perder la conexión con el servicio y dejar de recibir futuras actualizaciones de seguridad. El aviso abarca distintas versiones de Windows 11 y Windows Server.
El problema no se debe a una nueva vulnerabilidad ni significa que los equipos hayan sido atacados. Los certificados digitales sirven para verificar la conexión segura entre los dispositivos y los servicios de actualización. Como tienen una fecha de vencimiento, deben renovarse para que Windows Update pueda seguir funcionando correctamente.
Los plazos varían según el sistema operativo. Para la mayoría de los dispositivos afectados, la fecha clave será el 19 de junio de 2027. Sin embargo, algunos equipos empresariales deberán estar preparados antes, el 17 de mayo de ese año.

Qué equipos deben instalar los parches
Los dispositivos con Windows 11 24H2 y Windows Server 2025 deberán tener instalada la actualización de seguridad de septiembre de 2025 o una posterior antes del 19 de junio de 2027. El mismo plazo se aplica a otras versiones compatibles de Windows 11, Windows Server 2022 y las ediciones de Windows 10 que todavía reciben soporte, aunque para estos sistemas Microsoft establece como requisito la actualización de seguridad de julio de 2026 o una posterior.
En cambio, los equipos con Windows 11 25H2 y versiones posteriores ya incluyen los certificados renovados. Según Microsoft, estos dispositivos no necesitan una acción adicional específica para completar este cambio.
Algunos sistemas utilizados en empresas y servidores tienen una fecha límite más temprana. Los equipos con Windows 10 Enterprise 2019 en sus ediciones de servicio a largo plazo, además de Windows Server 2019 y Windows Server 2016, deberán contar con la actualización de seguridad de julio de 2026 o una posterior antes del 17 de mayo de 2027.

Microsoft recomienda que los dispositivos con versiones antiguas que ya no reciben soporte migren a sistemas compatibles. Sin actualizaciones de seguridad, esos equipos pueden quedar expuestos a vulnerabilidades que se descubran después de que termine su periodo de soporte.
Por qué importa la caducidad de los certificados
Si un dispositivo afectado no instala el parche requerido, podría dejar de acceder a Windows Update. Esto no necesariamente interrumpe el funcionamiento cotidiano del equipo, pero sí puede impedir que reciba nuevas correcciones de seguridad por ese servicio.
Los parches mensuales de Microsoft solucionan fallos que, en determinadas circunstancias, pueden permitir acciones como ejecutar código malicioso, obtener privilegios adicionales o acceder a sistemas sin autorización. Si un equipo no recibe esas correcciones, las vulnerabilidades futuras podrían permanecer abiertas durante más tiempo.
La situación exige atención especial en empresas y entidades públicas, donde los servidores y ordenadores pueden gestionar información sensible o sostener servicios importantes. Los administradores deberán revisar qué versiones de Windows están instaladas y confirmar cuándo se aplicaron las actualizaciones requeridas.

Cómo prepararse para la fecha límite
En un ordenador personal, el primer paso es abrir la configuración de Windows Update, buscar actualizaciones pendientes e instalarlas. También conviene comprobar que el sistema sigue recibiendo soporte y verificar su versión para identificar cuál de los plazos le corresponde.
En las organizaciones, el proceso incluye inventariar los dispositivos, revisar los niveles de actualización y planificar la aplicación de los parches. Microsoft señaló que los equipos empresariales que reciben actualizaciones mediante Windows Server Update Services (WSUS) pueden tener un escenario distinto, por lo que los administradores deben verificar cómo se distribuyen los parches en su red.
Aunque las fechas aún están a meses de distancia, realizar estas comprobaciones con anticipación puede ayudar a evitar interrupciones. Para la mayoría de los sistemas afectados, el límite es el 19 de junio de 2027; para ciertos servidores y ediciones empresariales de Windows 10, la fecha llega antes, el 17 de mayo.
