“Nada que ver”: el economista que Milei invitó a una reunión de Gabinete explicó que no presentó un plan económico alternativo

El economista Alberto Ades disertó en la última reunión de Gabinete. ((Alberto Ades en X))

El economista Alberto Ades, graduado de Harvard, ex analista de Goldman Sachs, actual socio de Vector Alpha, un fondo de inversión de Nueva York, quien lleva 35 años residiendo en Estados Unidos y que el lunes pasado, invitado por el presidente Javier Milei, expuso su visión sobre el actual momento de la economía mundial ante el gabinete de ministros, en una reunión en la que no participó Luis Caputo, descartó hoy absolutamente las versiones que lo indican como potencial reemplazo del actual ministro de Economía.

“No fui a presentar un plan económico alternativo. Nada que ver. Caputo no pudo ir y se tejieron todo tipo de especulaciones”, dijo, entrevistado en el programa “Cómo la ves”, por Futurock.

Ades, quien vino a la Argentina a presentar su libro “Lo que se desvanece”, en referencia a cosas y hábitos que van desapareciendo debido al avance de la tecnología, contó que conoció a Milei en 2023, en plena campaña presidencial, cuando también se reunió con los candidatos y equipos de otros partidos, pero estableción una relación con el hoy presidente pese a disentir “respetuosamente” con dolarización que entonces proponía Milei.

Cómo llegó a Olivos y a la reunión de Gabinete

El economista dijo que al regreso de su viaje a Francia Milei lo llamó por teléfono y lo invitó a desayunar a la residencia presidencial de Olivos, donde Ades expuso su visión sobre las tendencias globales en la economía y política mundiales y cómo encaja la Argentina en mundo de tasas más altas, petróleo caro, aumento de los gastos de defensa, gobiernos proactivos e Inteligencia Artificial, sobre lo que ya había hablado en una charla en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Entonces -contó Ades- Milei lo invitó a exponer lo mismo al día siguiente -el lunes pasado- ante el gabinete nacional, ocasión en la que estuvo ausente Caputo, que no se sentía muy bien.

Esa coincidencia y la abundante presencia mediática de Ades dio pie a versiones sobre un eventual recambio de plan y conducción económica, que el economista argentino descartó por completo. “Caputo no pudo ir y se tejieron todo tipo de especulaciones.

No me estoy posicionando para nada. Yo vivo en Nueva York, vine dos semanas para presentar mi libro”, subrayó en el diálogo radial. No obstante, reiteró allí sus puntos de vista sobre el actual momento de la economía argentina y reafirmó su apoyo a la orientación general del gobierno de Milei.

Alberto Ades (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cambio de rumbo iniciado en diciembre de 2023 “era indispensable”, dijo Ades. “Si no se hacía el ajuste que se hizo esto terminaba muy mal. Era un tren que venía a 180 kilómetros por hora contra la pared, sin frenos o correcciones nos pegábamos una piña”, afirmó inicialmente. En ese contexto, prosiguió, “terminamos con un programa con un tipo de cambio bastante apreciado (esto es, un dólar barato). En el largo plazo el tipo de cambio a estos niveles es razonable si a la Argentina le va bien, sostiene ekl equilibrio fiscal de largo plazo, reduce la inflación a un dígitio, abre la economía y logra desarrollar sectores muy atractivos para el resto del mundo, especialmente para Occidente, donde una necesidad enorme de energías, gas , minerales, tierras raras, alimentos. Si el programa se sostiene y la Argentina logra grado de inversión, será cara en dólares. En 2022/23 la Argentina para un extranjero era baratísima, porque estábamos en crisis. Un país normal y exitoso que crece al 3 o 4% anual será más caro en dólares”, explicó.

La cuestión del dólar

En cuanto a la transición, Ades reiteró su crítica básica al momento de la política económica oficial, que resumió en dos puntos. “A mí me gustaría -reiteró- un tipo de cambio más alto (esto es, un dólar más caro) porque eso ayudaría y daría colchón a varios sectores que compiten contra la importación. Ningún país del mundo produce todo y no todas las empresas van a sobrevivir, pero algunas que podrían sobrevivir lo harían con un tipo de cambio más alto”, dijo en primer lugar. Y completó: “reconozco que es difícil cumplirlo; no se trata de que el Banco Central vaya a comprar dólares a $2.000, eso se traduciría en mayor inflación t toda ganancia de tipo de cambio real se perdería en dos o tres meses. Es difícil tener un tipo de cambio real alto (dólar más caro, al menos que el actual) cuando tenés un boom exportador. Es fácil decirlo, ¿pero qué hacés con todos los dólares que entran por exportaciones”, concluyó en modo retórico.

¿Cómo hacés para tener un dólar alto cuando tenés un boom exportador

En la entrevista en el programa “Cómo la ves” le preguntaron si su libro cuestiona o establece un vínculo directo entre el trabajo en plataformas y la “precarización laboral”, algo que Milei considera positivo y liberador y que se refleja en el aumento de la informalidad laboral.

“No lo cuestiono, lo que hago en el libro es un balance. Somos conscientes de la ventajas de la tecnología pero no de lo que hemos entregado a cambio. Por ejemplo, delegamos la memoria a los aparatos. A cambio estamos desejercitando la memoria, ¿eso es bueno o malo?“. planteó.

De igual modo, siguió, las apps en los vehículos “hacen que perdamos nuestra relación con el espacio físico, no conocemos las calles, las ciudades, ¿queremos perder esa capacidad”.

Y más importante, apuntó, es que en el mundo del trabajo la tecnología disolvió la división entre jornada y semana laboral e incluso disolvió las vacaciones. “Hoy el fin de semana es casi como cualquier día de semana y para muchos las vacaciones son trabajar desde otro lado. La tecnología nos ha quemado la cabeza en muchos casos. Uno puede argumentar que esa intensidad no es saludable”, concluyó.

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