
La Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) ordenó el cierre de la temporada de pesca 2026 del arenque, una medida que comenzó a regir desde el 30 de septiembre para embarcaciones de gran y pequeña escala y permanecerá vigente hasta que sea autorizada la apertura de una nueva temporada.
La decisión quedó establecida mediante la Resolución ADM/ARAP N.° 091, publicada este viernes 2 de octubre en la Gaceta Oficial. Durante el período de cierre queda prohibida la pesca del arenque del género Opisthonema, uno de los principales pequeños pelágicos presentes en las aguas del Pacífico panameño.
El cierre responde directamente a los resultados obtenidos durante el monitoreo científico de la temporada 2026. Los análisis encontraron que las hembras maduras y ovadas representaron el 62% de la submuestra estudiada, una proporción considerada relevante como indicador de actividad reproductiva de la especie.
La ARAP aplicó además el principio precautorio para proteger el recurso durante este período reproductivo. La medida busca evitar que una elevada presión pesquera coincida con una etapa en la que una parte importante de las hembras está preparada para reproducirse, comprometiendo la renovación futura de las poblaciones.

Otro elemento resultó determinante. Los ejemplares analizados durante los muestreos registraron una talla media de captura de 16.6 centímetros de longitud total, inferior al límite de 17 centímetros contemplado en el Plan de Manejo de las Pesquerías de Pequeños Pelágicos del Pacífico panameño.
Ese plan establece que debe impedirse la captura de cardúmenes de arenque cuyo tamaño promedio sea inferior a 17 centímetros mientras se desarrollan estudios biológico-pesqueros más precisos. La combinación entre la elevada presencia de hembras reproductivamente maduras y una talla media inferior al límite llevó a recomendar el cierre.
El arenque al que se refiere la resolución pertenece al género Opisthonema, un grupo de peces pelágicos que se desplaza formando cardúmenes. En Panamá forma parte de la pesquería de pequeños pelágicos junto con la anchoveta y la orqueta, recursos sometidos a medidas específicas de manejo en el Pacífico.
Estos peces viven principalmente en la columna de agua y su comportamiento en grandes agrupaciones permite que sean capturados mediante embarcaciones con redes de cerco.
El arenque constituye además uno de los recursos pelágicos de mayor importancia y distribución en el ecosistema marino panameño, particularmente en aguas del Pacífico.

Su importancia no se limita a la actividad pesquera. Como pequeño pelágico, el arenque ocupa una posición relevante dentro de la cadena alimentaria marina, donde sus cardúmenes sirven de alimento para depredadores como sierras, barracudas, tiburones y otras especies de peces que comparten estos ecosistemas.
Evaluaciones realizadas en aguas panameñas han mostrado históricamente una amplia presencia del arenque en zonas costeras del Pacífico. Estudios hidroacústicos han localizado concentraciones desde sectores próximos a Balboa y Chimán hasta áreas frente a La Palma, confirmando su importancia dentro de la biomasa de pequeños pelágicos del país.
El manejo de esta pesquería también tiene una dimensión económica. La ARAP mantiene un plan específico para la anchoveta, el arenque y la orqueta, con mecanismos destinados a controlar el esfuerzo y las capturas, monitorear las embarcaciones y mantener el aprovechamiento de los recursos dentro de parámetros sostenibles.
El cierre no significa que toda actividad relacionada con esta pesquería quede paralizada. Durante la prohibición, la ARAP podrá autorizar viajes de capacitación por períodos determinados y sin retención de la captura objetivo para empresas cuyas embarcaciones mantengan licencias vigentes para pescar anchoveta, arenque y orqueta.

Las empresas interesadas deberán coordinar previamente con la institución y presentar una solicitud escrita con el objetivo y la metodología del viaje. El documento tendrá que entregarse con al menos 30 días calendario de anticipación, requisito establecido para las actividades excepcionales que se desarrollen durante el cierre.
A partir de febrero, la autoridad también podrá permitir viajes de prospección y pruebas de equipos y plantas por períodos determinados. Estas autorizaciones estarán igualmente reservadas para empresas con embarcaciones debidamente licenciadas y deberán solicitarse con 30 días de anticipación ante la entidad.
La regulación forma parte de una política de manejo que busca evitar que la extracción supere la capacidad natural de recuperación de las poblaciones. En el caso del arenque, proteger ejemplares pequeños y hembras en actividad reproductiva permite favorecer el crecimiento, reproducción y posterior incorporación de nuevos individuos a los cardúmenes.
La medida adquiere especial importancia porque los pequeños pelágicos pueden experimentar variaciones importantes en su abundancia debido tanto a la pesca como a condiciones ambientales. Un manejo basado en monitoreos de talla y reproducción permite ajustar las temporadas a las condiciones observadas en el recurso, en lugar de mantener períodos de captura invariables.

La resolución advierte finalmente que el incumplimiento de las restricciones podrá ser sancionado conforme a la legislación pesquera vigente, sin excluir eventuales responsabilidades civiles, penales o administrativas. Con el cierre de 2026, Panamá busca proteger la capacidad reproductiva del arenque y asegurar la sostenibilidad de su aprovechamiento en futuras temporadas.
