Los salarios formales mostraron una mejora en agosto, pero la evolución del poder adquisitivo desde el inicio del actual Gobierno exhibe diferencias marcadas entre las actividades económicas. Mientras que el salario promedio del empleo privado registrado logró ubicarse por encima del nivel de noviembre de 2023, las remuneraciones acordadas en las principales paritarias todavía se encuentran por debajo.
De acuerdo con los datos provisorios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el salario medio del empleo privado registrado aumentó 1,3% real en agosto respecto del mes anterior, en la serie desestacionalizada.
En tanto, la remuneración promedio de los principales Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) avanzó 0,9% en el mismo período. En ambos casos, las variaciones reflejan una mejora del poder de compra frente a la inflación.

Sin embargo, el balance desde noviembre de 2023 muestra resultados diferentes. El salario promedio del sector privado registrado se encuentra 1,2% por encima de aquel nivel, mientras que el correspondiente a los principales convenios colectivos acumula una pérdida real de 6,9%.
Según la Secretaría de Trabajo, la trayectoria de ambas series también fue distinta. Después de la fuerte caída registrada en diciembre de 2023 y enero de 2024, los salarios privados iniciaron una recuperación que les permitió superar el nivel de noviembre de ese año en septiembre de 2024 y alcanzar un máximo durante el primer trimestre de 2025. Desde entonces, atravesaron fluctuaciones, aunque en agosto de 2026 conservaron una mejora acumulada.
Los salarios negociados en paritarias, en cambio, avanzaron hasta comienzos de 2025, pero desde el segundo trimestre de ese año ingresaron en una tendencia descendente que no lograron revertir por completo. El resultado agregado, de todos modos, esconde diferencias importantes entre las actividades.
Qué sectores ganaron y cuáles perdieron poder adquisitivo
El análisis de los 26 principales convenios colectivos relevados, entre noviembre de 2023 y agosto de 2026, muestra que 14 actividades consiguieron aumentar o sostener su poder adquisitivo, mientras que las otras 12 registraron pérdidas.
Entre los sectores con mayores incrementos acumulados se destacaron las entidades deportivas, con una suba real de 15%, seguidas por la actividad gráfica, con 13,2%. Gastronomía y hoteles, y farmacias, también exhibieron avances significativos, ambos del 11%.

A ese grupo se sumaron transporte de carga, seguridad, maestranza, frigoríficos e industria aceitera, que también lograron mejoras reales durante el período analizado.
En el extremo opuesto, la actividad textil registró la mayor pérdida de poder adquisitivo, con una caída acumulada de 32% respecto de noviembre de 2023. Le siguieron comercio, con una contracción de 18%; transporte de pasajeros, con 13%; y encargados de edificios, con 12,1%.
También hubo retrocesos en sectores con una participación relevante en el empleo formal. Sanidad, industria metalúrgica, alimentación y construcción acumularon bajas de entre 5% y 9% en términos reales frente al nivel de noviembre de 2023.
En este contexto, la cartera de Trabajo remarcó: “Las diferencias entre los sectores reflejan cómo la dinámica salarial formal se adaptó a la heterogeneidad económica de cada sector productivo y a la periodicidad de sus pautas paritarias en el contexto de desaceleración inflacionaria”.
Que pasó con el empleo
En julio, el empleo registrado en el sector privado cayó 0,2% respecto de junio, lo que representó la pérdida de 12.716 puestos de trabajo, según un informe de Politikon Chaco.
Con este resultado, el empleo privado formal acumuló un retroceso de 4,2% desde noviembre de 2023, equivalente a 265.765 puestos menos, y alcanzó su nivel más bajo de los últimos 52 meses. En la comparación interanual, la caída fue de 2,2%, con 134.517 empleos menos que en julio de 2025.
La contracción se extendió a la mayoría de los sectores de actividad y las jurisdicciones del país. Entre los rubros, las mayores pérdidas mensuales se registraron en la industria manufacturera, con 2.832 puestos menos; la construcción, con 2.178; y el comercio, con 1.675.
En términos geográficos, 17 provincias registraron caídas en julio, mientras que solo seis mostraron mejoras. La provincia de Buenos Aires encabezó las pérdidas mensuales, con 8.001 empleos menos, y también acumuló la mayor reducción desde noviembre de 2023, con 104.361 puestos perdidos.
En contraste, Neuquén y Río Negro fueron las únicas jurisdicciones que superaron los niveles de empleo previos al cambio de gobierno, con aumentos de 8,9% y 3,5%, respectivamente.
