Polémica en la Fórmula 1 por la grieta entre los pilotos en las carreras con lluvia: la declaración de Hamilton contra los corredores “jóvenes”

Lewis Hamilton apuntó contra la FIA y los jóvenes pilotos por su cautela de correr bajo la lluvia (REUTERS/Hasnoor Hussain)

Lewis Hamilton cuestionó el enfoque de las carreras bajo lluvia en la Fórmula 1 tras el Gran Premio de Baréin disputado en Malasia. En el marco del GP de Singapur, el siete veces campeón de la categoría apuntó contra la postura de “cautela” que toma la FIA y que, según él, es impulsada por los pilotos más jóvenes. Durante el media day en el trazado callejero de Marina Bay, Hamilton se refirió a la polémica jornada en Sepang, donde los monoplazas se quedaron parados en la pista por un problema de software. “Las carreras en mojado ya no son lo mismo que antes, sin duda”, afirmó en diálogo con RacingNews365 y Motorsport. El corredor de 41 años afirmó que disfruta competir en esas condiciones, aunque percibe mensajes contrapuestos hacia las autoridades que deben decidir si una carrera puede continuar. “Personalmente, me encanta correr bajo la lluvia. Creo que los organizadores son mucho más cautelosos, pero también es cierto que los jóvenes pilotos que se incorporan son cada vez más precavidos”. El piloto de Ferrari contrastó esa posición con la de quienes llevan más años en la categoría: “Los pilotos de la vieja escuela decimos: ‘¡Vamos a correr!’, mientras que los más jóvenes prefieren no correr. Así que reciben información contradictoria y, además, son extremadamente cautelosos”.Para el británico, la lluvia permite que los pilotos establezcan diferencias y luzcan sus habilidades al volante, aunque reconoce que aumenta el riesgo. “Ahí es donde pienso: ‘¡Vamos a ponernos en marcha!’, en condiciones extremas. Porque ahí es donde realmente nos ponemos a prueba. ¿Es más arriesgado? Absolutamente”. Al igual que la dupla de Alpine, Hamilton utilizó compuestos para piso seco en el inicio de la carrera en Sepang. “Cuando usé neumáticos lisos, las condiciones también fueron muy difíciles, pero me encanta ese desafío. Y de eso se trata la competición: de conducir al límite, y ahí es donde realmente puedes marcar la diferencia. Y, en definitiva, ahí fue donde marqué la diferencia bajo la lluvia”, argumentó. El británico recordó una actuación de 2008 y la vinculó con una época de mayor desarrollo de neumáticos de lluvia. “He tenido grandes carreras, como la de 2008 bajo la lluvia; en aquel entonces teníamos más pruebas y mejores neumáticos para la lluvia, porque, supongo, pudimos desarrollar más con Bridgestone —Pirelli es el proveedor actual— en aquella época”.La visión de Carlos Sainz fue distinta. El español consideró que la FIA actuó en el momento adecuado al detener la competencia por la cantidad de agua que caía sobre el circuito. “Por mi parte, el momento en que la FIA dio luz verde para que yo pudiera competir fue el correcto, teniendo en cuenta la cantidad de lluvia que caía. Creo que todos coincidimos en que llovía demasiado para competir”, explicó a Motorsport. El español de 32 años también respaldó el instante elegido para reanudar la prueba. “Lo intentamos y fracasamos, pero no porque no quisiéramos correr en mojado, sino porque algún factor externo, como el software, falló”. El episodio fue inédito en la categoría: varios autos quedaron limitados a velocidades cercanas a los 30 km/h durante la vuelta previa. La Dirección de Carrera mostró bandera roja, interrumpió el procedimiento y el inicio de la prueba se demoró más de 90 minutos respecto del horario original. La combinación de precipitaciones, velocidades muy bajas y la configuración de los sectores de Sepang provocó una falla que la FIA calificó como “sin precedentes”. El sistema dejó a varios pilotos con una respuesta prácticamente nula del acelerador y afectó a distintas marcas de motores. Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, explicó que el inconveniente se produjo en el software encargado de regular la distribución de energía eléctrica según el estado de la pista. Cuando llueve, el sistema limita la potencia disponible a 250 kW, frente a los 350 kW habituales en seco.

“La revisión concluyó que algunos autos que rodaban a bajas revoluciones por minuto (RPM) del motor en ciertos sectores del circuito donde se aplicó una reducción de potencia de 250 kW experimentaron una pérdida de potencia mayor a la prevista originalmente, la cual no se pudo recuperar en dichos sectores”, explicó la FIA en un comunicado que difundió en las últimas horas.

Además, reveló los pasos que tomarán para solucionar el problema: “Como resultado, la configuración establecida para el evento de Sepang será restaurada para el Gran Premio de Singapur en caso de que se esperen condiciones meteorológicas similares. Adicionalmente, se lanzará una actualización posterior al software para lluvia de cara al Gran Premio de Estados Unidos el próximo 25 de octubre.”

La posibilidad de lluvia volverá a estar presente durante el Gran Premio de Singapur, donde se prevén precipitaciones con una probabilidad baja, aunque relevante, durante todo el evento.