Raúl Castro envía otra carta al ejército sin aparecer en público, en medio de la mayor presión judicial y económica de Washington en años

Castro no apareció en persona: su nueva carta, dirigida a la Universidad de Ciencias Médicas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (UCIMED-FAR), fue leída por un general durante un acto en La Habana.

Raúl Castro, de 95 años, volvió a reivindicar la “unidad” y la independencia nacional como prioridades del régimen cubano, en medio de una ofensiva judicial y de sanciones de Estados Unidos que incluye desde mayo una acusación formal contra él por el derribo de dos avionetas civiles en 1996. El expresidente no apareció en persona: su nueva carta, dirigida a la Universidad de Ciencias Médicas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (UCIMED-FAR), fue leída por un general durante un acto en La Habana. La misiva llegó apenas días después de que Estados Unidos endureciera el cerco financiero y de viajes sobre la isla y de que trascendiera, según una investigación periodística, que las conversaciones informales entre Washington y el entorno de Castro se habrían estancado. Una carta leída en su ausencia por el aniversario 45 de la universidad militar El exgobernante envió el mensaje con motivo del aniversario 45 de la UCIMED-FAR, según informó el Periódico Cubano. El texto fue leído por el general de división Ramón E. Rodríguez Morfa durante una ceremonia celebrada en el Hospital Militar Dr. Carlos J. Finlay, en La Habana. “En estos tiempos, en que preservar la unidad y la independencia de la Patria sigue siendo nuestra máxima prioridad, sepan que nos sentimos orgullosos de sus éxitos en el cumplimiento de todas las tareas asignadas por la máxima dirección del país y por su mando”, dice la carta, según consignó el medio. La comunicación se enmarca en el llamado “Año de Preparación para la Defensa”, declarado por el régimen cubano, que ha insistido en reforzar sus estructuras militares ante lo que presenta como amenazas externas. El Periódico Cubano precisó que el texto prolonga una serie de cartas enviadas durante 2026 al Ejército Central, al Ejército Oriental, al Ejército Occidental y a los trabajadores civiles de la Defensa, todas con el mismo llamado a la cohesión interna.Washington acusa a Raúl Castro de homicidio y endurece el cerco económico La presión estadounidense alcanzó en 2026 su nivel más alto en años: en mayo, el Departamento de Justicia hizo pública una acusación contra Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos avionetas de la organización de exiliados Hermanos al Rescate, lo que lo convirtió en prófugo de la Justicia de Estados Unidos. La Habana rechazó el cargo como una provocación política. A esa acusación se sumaron nuevas sanciones. El 30 de septiembre, el Departamento del Tesoro implementó restricciones que impiden a los bancos estadounidenses abrir cuentas a emprendedores privados cubanos y eliminó el mecanismo que permitía procesar transacciones bancarias internacionales vinculadas a la isla. También se suprimieron los viajes educativos grupales de tipo people-to-people. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó las medidas de ataque simultáneo al sector público y al privado. El dictador Miguel Díaz-Canel fue más allá y acusó a Washington de querer asfixiar a la población cubana mientras intenta desmontar las reformas económicas impulsadas por su gobierno.Contactos diplomáticos estancados Las tensiones conviven con canales de diálogo que ambos gobiernos reconocen, aunque con versiones distintas sobre su alcance. La encargada de negocios cubana en Washington, Lianys Torres Rivera, admitió la existencia de reuniones, llamadas telefónicas e intercambios por WhatsApp con funcionarios estadounidenses, pero rechazó que constituyan una negociación formal. Un reportaje de The Atlantic, revista estadounidense, firmado por Kevin Sieff y publicado el 5 de octubre, sostuvo que los contactos entre Washington y el nieto de Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, se habrían estancado después de que Estados Unidos exigiera la salida de Díaz-Canel de la Presidencia. Según la publicación, esa condición marcó un punto de quiebre en las conversaciones. El secretario de Estado, Marco Rubio, había declarado días antes en una entrevista televisiva: “La verdad es que Cuba ya ha caído”. Rubio describió al país como un Estado fallido y defendió una transición con mayores libertades políticas y económicas, una condición que La Habana descarta por completo.

Pocas apariciones públicas y versiones sobre su salud

La nueva carta llegó después de que la última aparición pública de Castro, el 5 de septiembre, estuviera marcada por rumores sobre su estado de salud. Ese día asistió junto a Díaz-Canel al aniversario 65 de la Dirección de Seguridad Personal del Ministerio del Interior, acompañado por su nieto “El Cangrejo”.

El expresidente cubano Raúl Castro y el presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel llegan a una manifestación del Primero de Mayo mientras el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como

La presencia, difundida por la televisión estatal, se produjo luego de que circularan versiones no confirmadas sobre un accidente cerebrovascular y un presunto protocolo funerario en torno al exmandatario.

El Gobierno cubano no ofreció comentarios oficiales sobre esas versiones, por lo que cada ausencia pública del líder histórico alimenta nueva especulación.

En aquella ceremonia de septiembre, Castro permaneció sentado en primera fila mientras el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, leía otra carta suya dirigida a esa estructura de seguridad, en la que también rendía homenaje a 32 cubanos fallecidos en Venezuela durante misiones oficiales.