
En el mercado laboral conviven dos realidades que comparten la misma economía, pero que se miden con escalas muy distintas. Una es la de quienes tienen un empleo registrado, con aportes, obra social y recibo de sueldo. La otra es la de quienes trabajan sin esa cobertura en el mercado informal. Entre una y otra no solo cambia el respaldo legal de la relación laboral: también cambia, y bastante, lo que llega a fin de mes.
Esa distancia tiene una cifra concreta en las estadísticas oficiales. El Indec la releva a través de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), y el último dato, correspondiente al segundo trimestre de 2026, muestra que el ingreso de quienes trabajan en la informalidad equivale a menos de la mitad del de quienes tienen un empleo en blanco.
Para entender el número, conviene detenerse primero en el indicador. Lo que mide el cuadro del Indec es el ingreso medio, es decir, el promedio: se obtiene sumando lo que perciben todas las personas de un grupo y dividiendo ese total por la cantidad de personas. Sirve para comparar grupos entre sí, pero no describe lo que cobra una persona en particular, porque los ingresos muy altos o muy bajos empujan el resultado hacia un lado o hacia el otro.
Con esa salvedad, los datos del segundo trimestre de 2026 indican que el ingreso medio de los trabajadores en negro fue de $706.204, mientras que el de los trabajadores en blanco alcanzó los $1.433.794 mensuales. La diferencia es de $727.590, una brecha de 50,7 por ciento. Dicho de otro modo: un trabajador informal percibe, en promedio, menos de la mitad que uno formal, y el formal cobra algo más del doble.

Cómo se movió la brecha en cinco años
La serie del Indec para el segundo trimestre de cada año permite ver cómo evolucionó esa distancia. En 2022, el ingreso medio en negro era de $38.476 y el de en blanco, de $89.630, con una brecha de 57,1%. En 2023 la brecha se acortó levemente, pero en 2024 trepó a un pico de 60,3%, el nivel más alto de la serie, con $253.702 en el segmento informal y $638.811 en el formal.
En 2025 la brecha bajó a 50,1%, con $565.625 y $1.133.377, y en 2026 volvió a subir, aunque apenas, hasta el 50,7% ya mencionado. Entre un año y otro, los dos ingresos medios aumentaron: el de los trabajadores en negro creció 24,9% y el de los trabajadores en blanco, 26,5%. Como los montos están expresados en pesos de cada período, la comparación entre años no descuenta la inflación.
Menos asalariados en blanco, más informalidad
Detrás de esa diferencia de ingresos hay una porción grande del mercado de trabajo. Según el último dato oficial disponible, en el país hay 16.628.000 asalariados, de los cuales 5.621.000 están en la informalidad, es decir, el 33,8 por ciento.
Por su parte, un informe de la consultora Equilibra comparó el primer trimestre de 2024, el primero completo de la gestión de Javier Milei, con el mismo período de 2026. En ese lapso, la cantidad de ocupados informales subió 11,3%, de 5,35 a 5,95 millones de personas, mientras que los ocupados formales bajaron 3,2%, de 7,7 a 7,5 millones, unos 246.000 puestos menos. La tasa de informalidad pasó de 40,8% a 44,2 por ciento.

Dentro de los asalariados, los registrados retrocedieron en 306.000 personas y los no registrados sumaron 160.000. El mayor movimiento se dio entre los cuentapropistas informales, que crecieron en 421.000 personas, un aumento de 24,1 por ciento.
La explicación del Gobierno
Frente a estos números, Milei sostuvo ante ejecutivos de finanzas, durante la 47.ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en Puerto Iguazú, que se crearon medio millón de puestos de trabajo durante su gestión. Sobre la composición de ese aumento, explicó que la incertidumbre sobre la continuidad del programa económico lleva a las empresas a evitar contrataciones permanentes y a optar por ajustes transitorios.
El Presidente también describió el cambio en la estructura del empleo como parte de una reasignación de recursos entre sectores, a la que calificó como un resultado “natural y esperable”. Mencionó además la Ley de Modernización Laboral como una de las herramientas para modificar esa composición y afirmó que, cuando “la política se encauce”, se producirá una migración desde el sector informal hacia el formal.
Mientras tanto, el cuadro del Indec para el segundo trimestre de 2026 muestra una diferencia de $727.590 entre el ingreso medio de quienes trabajan en negro y el de quienes lo hacen en blanco, en un mercado donde la informalidad abarca a 5.621.000 de los 16.628.000 asalariados del país.
