El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, confirmó que la empresa va a construir un robot humanoide y adelantó que habrá una demostración pública en 2027, aunque descartó que esos robots circulen por la calle en el corto plazo. La confirmación llegó en dos entrevistas distintas. En el pódcast Sources, le preguntaron de manera directa si OpenAI fabricaría un robot humanoide. Su respuesta fue breve: “We will” (lo vamos a hacer), según citó Engadget. A Fortune, Altman agregó el horizonte de tiempo: “Creo que vamos a tener una demostración genial en 2027… no creo que vaya a haber robots caminando por las calles por varios años más”, dijo, de acuerdo con el mismo reporte de Engadget, replicado también por el medio indio Mint.OpenAI no precisó qué va a mostrar esa demostración, qué forma tendrá el robot ni cuándo alguien ajeno a la empresa podrá acercarse a uno. Ahora bien, se entiende que el ‘cerebro’ del autómata estaría impulsado por la tecnología de ChatGPT, la inteligencia artificial con la que la compañía se dio a conocer globalmente.
Por qué eligió la forma humana
Altman explicó que adoptar una anatomía de dos brazos y dos piernas responde a una lógica práctica y no estética. “El mundo está diseñado para personas”, sostuvo, según la misma nota.
Puertas, teclados y herramientas de uso cotidiano asumen un tipo de cuerpo determinado, por lo que un robot que deba moverse en esos mismos espacios conviene que replique ese formato. “Igualar ese tipo de forma parece una buena idea”, afirmó.

Sin embargo, el diseño físico no es, para Altman, el obstáculo central. Las preguntas sobre la apariencia del robot son “menos importantes que resolver de verdad… el cerebro que hace funcionar al robot”, señaló.
Esa distinción resume el desafío técnico de fondo: un cuerpo con brazos y piernas no sirve de mucho si el sistema que lo controla no sabe qué hacer con ellos. Levantar una taza, por ejemplo, exige identificar el objeto, ubicar el asa y calcular la fuerza justa para no derramar el contenido.
Una carrera que ya tiene competidores
OpenAI no llega a un terreno vacío. Tesla trabaja desde hace años en su robot Optimus, y la automotriz china XPENG mostró recientemente a su humanoide IRON saliendo de manera autónoma de la línea de ensamblaje tras ser armado.
La compañía ya tiene antecedentes propios en robótica. Su proyecto Dactyl entrenó hace años una mano robótica, íntegramente en simulación, para manipular objetos reales, y luego aplicó esa misma técnica para resolver un cubo Rubik.

Para avanzar en la nueva etapa, OpenAI mantiene abiertas 27 búsquedas laborales en robótica, que abarcan control de movimiento, estimación de posición, control de actuadores y comportamiento integral del robot, además de la infraestructura de aprendizaje automático necesaria para entrenar sistemas de inteligencia artificial física.
Otro grupo de esas búsquedas apunta a actuadores electromecánicos propios, con motores, transmisiones, sensores y sistemas térmicos diseñados a medida, mientras que un tercer grupo cubre manufactura y cadena de suministro para una eventual producción a mayor escala.
Un objetivo que empieza en la fábrica
Según una de esas publicaciones de empleo, el plan de corto plazo de OpenAI no apunta todavía a un robot doméstico. El primer objetivo son robots de uso general que ayuden a trabajadores calificados a construir infraestructura, mientras que la meta de largo plazo es un robot personal capaz de realizar una variedad mucho más amplia de tareas.
Por ahora, la empresa no difundió precio, fecha de lanzamiento comercial ni ninguna especificación técnica del humanoide. La próxima señal pública sobre el proyecto será, según lo que adelantó Altman, la demostración prevista para 2027.
