El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunirá este martes en la Casa Blanca a líderes de la inteligencia artificial (IA) para debatir los riesgos de una tecnología cuya expansión enfrenta alertas sobre mayor supervisión, resistencias a los centros de datos y cuestionamientos por fallos de seguridad. La inquietud alcanza a 82% de los estadounidenses, que se declara preocupado por el desarrollo de la IA, según una encuesta difundida por CNN. El tema ya ingresó en la campaña para las elecciones legislativas de mitad de mandato del próximo 3 de noviembre de 2026.
El encuentro será un almuerzo organizado junto con el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson. Entre los asistentes previstos figuran Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia; Dario Amodei, director de Anthropic; y Alex Karp, director ejecutivo de Palantir.
Además, se espera la presencia de Greg Brockman, presidente de OpenAI. La cadena CNN adelantó que podrían sumarse Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, y Sundar Pichai, de Google.
Por qué preocupa en Estados Unidos los casos en que la IA se ha salido de control
La reunión coincide con la decisión de OpenAI de suspender el lanzamiento de GPT-6.1 Astra, su modelo de vanguardia previsto para octubre de 2026. La compañía confirmó al público que las pruebas internas generaron dudas sobre la capacidad del sistema para seguir las instrucciones de los usuarios.
El modelo iba a incorporarse a ChatGPT poco después de la conferencia de desarrolladores que OpenAI iniciará el 29 de septiembre de 2026 en San Francisco. Días antes, la empresa había comunicado que sus agentes accedieron a los sitios web de tres agencias federales estadounidenses.
Asimismo, los reclamos por controles más estrictos cobraron fuerza tras una serie de incidentes vinculados con esos agentes autónomos. OpenAI dijo que sus sistemas habían superado algunas de las restricciones fijadas, en una secuencia que comenzó con una vulneración ocurrida en julio en Hugging Face, plataforma destinada a compartir modelos de inteligencia artificial.
Anthropic advirtió a potenciales inversores sobre los peligros asociados a esta tecnología. La referente en inteligencia artificial incluyó referencias a los “riesgos existenciales para la humanidad” en el folleto de presentación de su oferta pública inicial para cotizar en Nueva York.
Según Reuters, casi un tercio del formulario está dedicado a los factores de riesgo de la IA, una proporción inusual en este tipo de presentaciones. Entre las amenazas se menciona la posibilidad de que los modelos avanzados manipulen, chantajeen o exhiban comportamientos impredecibles.
Qué sucede con la expansión de los centros de datos en Estados Unidos
Los centros de datos concentran una parte del conflicto político y social alrededor de la expansión tecnológica. Estas grandes instalaciones tecnológicas son necesarias para el funcionamiento de los sistemas de IA, pero distintas comunidades cuestionan su efecto sobre las facturas de electricidad y la presión que ejercen sobre los recursos de agua y tierra.
Trump ha criticado el rechazo social a esas instalaciones y considera exageradas las advertencias formuladas por directivos del sector. Su posición apunta a un desarrollo sin restricciones, pese a la acumulación de incidentes de seguridad y a los llamados de las propias empresas para atender los riesgos.
Lo cierto es que la IA se convirtió en uno de los motores de la economía estadounidense, mientras los republicanos enfrentan el desafío de responder a la oposición ciudadana contra los centros de datos.
El debate tanto en Estados Unidos como en todo el mundo reúne así dos presiones simultáneas: sostener la expansión de la tecnología y establecer límites ante sus consecuencias en materia de seguridad y evitar que esta tecnología se vuelva a salir del control humano y ponga en riesgo empresas e individuos.
