
Un equipo internacional de paleontólogos identificó una nueva especie extinta de cocodrilo a partir de fósiles recuperados en la Formación Mokattam, en el norte de Egipto. Los restos, entre ellos un cráneo casi completo hallado en la década de 1920, proceden de una capa de piedra caliza de unos 45 millones de años que también aportó materiales para la construcción de la Gran Esfinge y otros monumentos de Giza. El animal fue denominado Herugavialis cairensis y corresponde a un gavial, un grupo de reptiles de hocico largo y estrecho. Durante décadas, los fósiles habían sido atribuidos al género Tomistoma, conocido como falso gavial. Nuevos análisis anatómicos, tomografías computarizadas y comparaciones evolutivas determinaron que sus rasgos no coincidían con los de ese linaje y que representaban un género hasta ahora desconocido. Según el estudio, el reptil habitó un ambiente marino poco profundo que cubría parte del actual Egipto durante el Eoceno medio. Sus dientes afilados y su hocico delgado indican que estaba adaptado para capturar peces. La investigación fue publicada en Royal Society Open Science.
Hallaron el cráneo de un cocodrilo del antiguo Egipto
Un cráneo fósil recuperado hace casi un siglo en las colinas de Mokattam, cerca de El Cairo, permitió identificar una nueva especie extinta de cocodrilo que vivió en Egipto hace unos 45 millones de años. El equipo encabezado por Paul Burke, investigador del Museo Sueco de Historia Natural, revisó el material con tomografías computarizadas, que permitieron observar estructuras internas del cráneo, y con un análisis de más de 300 características anatómicas para compararlo con especies vivas y extintas.

Los resultados indicaron que el ejemplar egipcio no estaba estrechamente emparentado con Tomistoma y que correspondía a un linaje distinto. “Este fósil ha sido señalado como problemático porque se le asignó el mismo nombre de género que a una de las especies existentes”, explicó el autor a The Washington Post. El estudio sostiene que la revisión aporta datos para aclarar la evolución de los gaviales y su relación con otros crocodilianos.
Según los autores, Herugavialis cairensis tenía dientes puntiagudos y un hocico estrecho, rasgos asociados con una dieta basada en peces. Las órbitas oculares elevadas sugieren que podía mantener los ojos sobre la superficie mientras permanecía parcialmente sumergido, una característica presente en algunos de sus parientes actuales. En aquel ecosistema también vivían al menos otras dos especies de gaviales.
La investigación amplía el registro de estos reptiles en el Mediterráneo antiguo. “Durante gran parte de los últimos 50 millones de años, la región mediterránea albergó una gran diversidad de cocodrilos, incluidos los gaviales”, afirmó Burke.

Los gaviales habitaron el Mediterráneo durante millones de años
El hallazgo de Herugavialis cairensis aporta datos sobre una etapa en la que los gaviales tenían una distribución mucho más amplia que la actual. Según la investigación, estos reptiles ocuparon ambientes del Mediterráneo durante al menos 43 millones de años, entre hace 66 y 23 millones de años.
En la actualidad solo sobreviven dos especies de este grupo: el gavial indio (Gavialis gangeticus) y el falso gavial (Tomistoma schlegelii), que viven en el subcontinente indio y el sudeste asiático. El registro fósil, en cambio, documenta su presencia en lugares tan distantes como Egipto, Italia, Suecia, el Reino Unido y Japón.
Los autores señalaron que las aguas poco profundas que cubrían parte del norte de África durante el Eoceno ofrecían condiciones adecuadas para estos depredadores. En Egipto, Herugavialis convivió con al menos otras dos especies de gaviales, dentro de un ecosistema marino que también albergaba peces óseos, tiburones y ballenas primitivas.
Paul Burke, autor principal de la investigación, indicó que la diversidad de estos crocodilianos en la región cambió con las variaciones de la temperatura global y del nivel del mar. “Durante gran parte de los últimos 50 millones de años, la región mediterránea albergó una gran diversidad de cocodrilos, incluidos los gaviales”, afirmó el investigador. Todos los crocodilianos desaparecieron del Mediterráneo hace cerca de seis millones de años, tras la desecación de esa cuenca.
