
Un productor agropecuario de 70 años falleció ahogado en una laguna de la zona baja de Villa Ocampo, en la provincia de Santa Fe, mientras intentaba arrear ganado en medio de los anegamientos provocados por la creciente de los ríos. El caso fue identificado como la primera muerte vinculada al fenómeno de El Niño en la región. La víctima, Jorge Eliezer Hardy, domiciliado en esa localidad santafesina, se encontraba junto a otro productor de apellido Ketler en la laguna El Víbora, dentro del campo Mian, un área de bañados situada a unos 15 kilómetros al este del ejido urbano de Villa Ocampo, aproximadamente a dos kilómetros al sur del segundo puente nuevo, conocido como El Pindó. Según el relato de los testigos que acompañaban a Hardy, recogido por El Litoral, ambos trabajaban en el traslado de animales debido a las inundaciones que afectan las zonas bajas de la provincia. En un momento dado, el hombre ingresó al agua para reorientar a uno de los animales y desapareció de la superficie. Sus compañeros iniciaron de inmediato las tareas de búsqueda y lograron sacarlo del agua, aunque ya no presentaba signos vitales. La alerta llegó al 911 cerca de las 12.40 de este jueves, cuando se recibió un llamado telefónico que daba cuenta de una persona ahogada en el sector. Personal de la Comisaría 4ª se trasladó hasta el lugar y constató lo sucedido.Tras confirmarse el fallecimiento, se dio intervención al Ministerio Público de la Acusación (MPA), con la participación del fiscal Leandro Arraga. También se requirió la presencia del médico policial, personal de Criminalística y efectivos de Bomberos Voluntarios de Villa Ocampo. Luego de examinar el cuerpo, el doctor Argañaraz determinó que la causa de muerte fue asfixia por inmersión, sin signos de violencia, según consignaron fuentes policiales a NA. En virtud de ese diagnóstico, se prescindió de la práctica de la autopsia. Cumplidas las diligencias del protocolo correspondiente, la Fiscalía ordenó la entrega del cuerpo a los familiares para el velatorio y la posterior inhumación. El episodio se enmarca en las tareas de evacuación de hacienda que productores y trabajadores rurales llevan adelante ante el desborde del Río Paraná, cuyas aguas afectan campos, bañados y zonas bajas de la región norte de Santa Fe. Más de 900.000 vacas están en riesgo ante la crecida de los ríos generada por El Niño En San Javier, las imágenes capturadas en los últimos días dan cuenta del apuro con el que los productores trasladan vacas desde los campos alcanzados por el agua hacia sectores más elevados. La creciente ya obliga a reorganizar la actividad ganadera en todo el Litoral, con pronósticos de lluvias que podrían prolongar la emergencia durante los próximos meses.
El fenómeno asociado al Super Niño incrementa la preocupación por los rodeos que permanecen en islas y terrenos bajos, donde la prioridad es evitar que el agua encierre a los animales, reduzca la superficie de pastoreo y fuerce ventas anticipadas, en particular de vacas destinadas a la cría.
Las zonas ribereñas de la provincia santafesina reúnen unas 710.000 cabezas de ganado, de las cuales cerca del 90% son bovinos. San Javier concentra alrededor de 260.000 animales expuestos, seguido por los departamentos Garay y General Obligado. El Paraná registraba el 14 de octubre 4,86 metros en San Javier, luego de subir 46 centímetros desde fines de septiembre. Los costos de fletes, alimentación y alquiler de campos también crecen a medida que disminuyen las alternativas disponibles.
El Gobierno de Santa Fe habilitó el Registro de Oferentes de Campos, Alimentos y Transporte (Ropeca), una herramienta que conecta a productores que necesitan forraje, campos o logística con quienes pueden ofrecer esos recursos, según publicó el medio especializado Valor Carne. La plataforma admite propuestas de otras provincias y busca agilizar acuerdos entre privados.
De manera complementaria, se puso en marcha un mecanismo excepcional para los traslados urgentes cuando no sea posible tramitar antes el Documento de Tránsito Electrónico (DT-e) del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa): los productores pueden iniciar el viaje con una autorización policial y cuentan con 48 horas después de llegar a destino para regularizar la documentación sanitaria. En Romang, tres barcazas se utilizan para retirar hacienda de las islas, aunque las lluvias dificultan los arreos por caminos de tierra.
