
Antigua Guatemala reunió el 15 de octubre a más de 300 especialistas, autoridades tributarias y empresas tecnológicas de al menos 10 países en el FEL Summit 2026, un encuentro dedicado a los cambios que la inteligencia artificial, la automatización y la ciberseguridad imponen sobre los sistemas fiscales de América Latina.
La jornada contó con más de 20 expositores internacionales, representantes de 25 compañías y funcionarios de administraciones tributarias de la región.
El encuentro fue organizado por la empresa guatemalteca INFILE y tuvo la coorganización técnica de la Superintendencia de Administración Tributaria de Guatemala.
El debate abarcó la digitalización de los trámites fiscales y financieros, pero también la relación entre los Estados y las empresas. La expansión de los procesos electrónicos durante la última década aceleró esa transformación y planteó exigencias de supervisión, protección de datos y adaptación institucional.

La inteligencia artificial en la administración tributaria
La inteligencia artificial concentró buena parte de las exposiciones por su capacidad para automatizar validaciones, agilizar procedimientos y ampliar el análisis de grandes volúmenes de datos. Los participantes también abordaron los riesgos vinculados con el tratamiento de información y la gestión de amenazas digitales.
José Eduardo Gutiérrez, representante del Banco Mundial, presentó la conferencia “El futuro fiscal de América Latina: tecnología, confianza y desarrollo en una economía digital”. Luego participó de un conversatorio junto con Erick Echeverría, intendente de Recaudación de la SAT, sobre tecnología, formalización y tributación como herramientas para impulsar el desarrollo económico.
Echeverría expuso el recorrido de Guatemala desde la implementación de la factura electrónica hasta su actual objetivo de crear un ecosistema fiscal integrado. Ese modelo busca vincular los comprobantes digitales con otros procesos de administración, control y cumplimiento tributario.
La coordinación entre países surgió como una condición para extender la modernización fiscal en América Latina y el Caribe. Las administraciones de la región avanzan a ritmos distintos: algunas llevan años con la factura electrónica obligatoria, mientras otras todavía comienzan su transición hacia sistemas digitales.
El panel regional reunió al superintendente de la SAT, Werner Ovalle, con especialistas de Panamá, República Dominicana, Honduras, Costa Rica y Perú. Las experiencias compartidas incluyeron modelos de automatización, digitalización y evolución de las obligaciones de los contribuyentes.
La protección de datos y el uso financiero de las facturas
La ciberseguridad ocupó otro lugar central en la agenda por el aumento de los riesgos de fraude digital y robo de identidad. La protección de la información tributaria fue presentada como una condición para sostener la confianza de empresas y contribuyentes en los sistemas electrónicos.
Guillermo Bran, presidente ejecutivo de INFILE, definió el alcance del encuentro: “Conectamos autoridades tributarias, líderes empresariales, especialistas en tecnología y actores del ecosistema financiero, conversando en un mismo espacio sobre contabilidad electrónica, factura electrónica, cumplimiento tributario, factoraje, inteligencia artificial y ciberseguridad”.
“No es una conferencia teórica; es un espacio para entender hacia dónde va la transformación fiscal de la región”, agregó Bran. La convocatoria integró a actores públicos y privados vinculados con los sistemas tributarios, financieros y tecnológicos.
La factura electrónica también fue analizada como una herramienta que puede exceder el cumplimiento fiscal. Entre las posibilidades discutidas figuró su uso como activo financiero y su vínculo con el factoring digital, un mecanismo de financiamiento mediante el cual una empresa cede sus facturas por cobrar para obtener liquidez anticipada.
Estos modelos podrían facilitar el acceso al financiamiento de pequeñas y medianas empresas, que suelen enfrentar mayores dificultades para obtener crédito en la banca tradicional. La agenda incluyó además experiencias regionales sobre el uso de inteligencia artificial en pagos entre empresas y en la contabilidad electrónica.
Los organizadores situaron en 2030 la próxima etapa de los sistemas fiscales latinoamericanos, marcada por la convergencia entre factura electrónica, contabilidad digital, factoring electrónico y transformación tecnológica. El desafío planteado fue combinar innovación, seguridad y capacidad institucional para supervisar los nuevos procesos.
