Adrián Suar visitó Sería Increíble, el programa que conduce su hijo Toto Kirzner en Olga, y habló sobre la participación de su pareja, Rocío Robles, en MasterChef Celebrity (Telefe). La situación resultó particular porque Suar es gerente de programación de El Trece, canal que compite por el rating con el certamen de cocina.
Durante la charla, Robles aprovechó para enviarle un saludo a Toto a través de un video, en medio de un breve momento de confusión con el nombre de Pablo Giralt, otro de los participantes del reality de cocina. Entre risas por el cruce de nombres y un comentario sobre tener la mano fría, Robles remató: “Le mandamos un beso a mi hijastro, que está de conductor ahí en Olga”. Suar sumó su propio saludo: “Besote grande.”
El clima distendido continuó con elogios cruzados hacia Toto. “Es bravísimo”, lanzó Suar sobre su hijo, mientras Robles agregaba: “Todo el mundo te quiere, Toto”. Fue en ese contexto que Suar no escatimó elogios sobre el desempeño de su pareja en el certamen de cocina. “La está rompiendo MasterChef”, lanzó, en referencia a la participación de Robles en el programa de Telefe.
Toto consultó por un almuerzo al que no pudo asistir, donde Robles había preparado ravioles. “¿Cómo le salieron?”, preguntó, a lo que Suar respondió: “Muy bien, espectacular. No, cocina muy bien.”

El conductor quiso saber si su habilidad culinaria era previa al certamen. “¿Pero ella ya sabía cocinar?”, indagó. “Sí”, confirmó Suar, y agregó que, además, “perfeccionó un montón” su técnica durante la experiencia en el programa.
Suar detalló también cómo se preparaba Robles antes de las grabaciones, además de precisar la frecuencia con la que graba el certamen. “Antes de empezar el programa, dos, tres veces hizo algo. Muy bien”, relató, y remarcó: “Tiene muy buena mano, muy buena mano.” “Con buen sabor”, sumó. Consultado sobre cuánto tiempo pasa grabando, Suar calculó: “Yo no sé cuánto, pero debe grabar tres, cuatro veces por semana, seguro”.
La conversación derivó en una serie de bromas sobre los hábitos culinarios dentro de la familia. Toto quiso saber si su padre cocinaba en las primeras citas con alguna pareja. “Si tenés que cocinar, ¿cuál es el…?”, preguntó, y Suar completó: “Hamburguesas”. “Una tostada a la mañana te hace”, acotó Natalie Pérez, presente en el estudio, mientras remarcaba que hay quienes directamente no cocinan nada.
El propio Toto reconoció que sí sabe cocinar, aunque con cierto pudor al principio de una relación. “En primera cita no, pero sí, no, después. Me da un poco de vergüenza al principio”, explicó, y atribuyó esa habilidad a la rama materna de la familia: “Por el tío Adrián cocina bárbaro. Del lado de mi madre cocinan muy, muy bien”.
Suar coincidió con esa distinción entre ambos lados de la familia. “No, Ara también cocina muy bien”, sumó, mientras Toto completaba la lista: “Toda la rama, Flor, mi hermana, mi tío Adrián, el hermano de mi vieja, todos, todos cocinan muy bien.” El propio Suar remató con humor, al reconocer la falta de esa tradición en su propia rama familiar: “Ahora vas de este lado y nada. Todos mancos somos.”
Hacia el final del segmento, Natalie Pérez quiso saber si Robles le había cocinado a Suar en los primeros encuentros de la pareja. “Creo que no. No, más adelante cocinó”, respondió él. Ante la pregunta de si eso había sido parte de la conquista, Suar cerró con una reflexión sobre el vínculo entre cocinar bien y el vínculo de pareja: “Cocina, la verdad que cocina… Viste que la mujer cuando cocina muy bien tiene onda.” “Tiene onda”, coincidió Toto, cerrando el intercambio con la misma idea.
