Bill Gates combinó diplomacia, medios y debate tecnológico durante su reciente visita a Nueva York, en una de las agendas más cargadas del año para el empresario. A través de su cuenta de Instagram, el cofundador de Microsoft difundió los momentos centrales de su estadía, que coincidió con la Asamblea General de la ONU y con la edición anual de Goalkeepers, el evento organizado por su fundación. En el posteo, Gates calificó la semana como una de las más relevantes de su calendario anual y adjuntó un video que mostró su paso por conferencias, mesas de trabajo con jóvenes líderes e innovadores, grabaciones de podcasts y entrevistas televisivas. Inteligencia artificial, equidad y ética: el diálogo con el Vaticano Uno de los puntos centrales de la agenda se dio en el foro Goalkeepers 2026, realizado el 21 y 22 de septiembre bajo el lema Make This Matter: AI, Equity, and the Choice We Can’t Delay” (Haz que esto importe: IA, equidad y la elección que no podemos retrasar). Allí, Gates protagonizó una conversación pública con el arzobispo Vincenzo Paglia, titular de la Pontificia Academia para la Vida del Vaticano.
Durante el intercambio, Paglia planteó la necesidad de imponer restricciones al avance acelerado de la inteligencia artificial y sostuvo que “tenemos que humanizar la tecnología, no lo contrario”, al remarcar que esta debe entenderse como un instrumento y no como un fin en sí mismo.
El religioso inició la charla con una frase que definió el tono del encuentro: “No tengo miedo de la IA. Tengo miedo de la estupidez humana”. Gates respondió con una sonrisa, y el arzobispo completó la idea al señalar que ese es justamente el problema, y que resulta necesario imaginar un mundo nuevo para todas las personas, naciones y circunstancias de la vida.
La IA es una herramienta cuyo desarrollo debe subordinarse a criterios éticos que prioricen a las personas por encima de la eficiencia técnica: esa fue la idea central que atravesó el diálogo entre Gates y Paglia, quienes coincidieron en que el avance tecnológico no puede desligarse de la dimensión humana y moral.

Frente a estos planteos, Gates destacó como positivo que la ciencia y la religión coincidan en una misma pregunta: qué se busca preservar para no perder la humanidad en el proceso. El arzobispo cerró el intercambio al insistir en que la tecnología debe emplearse para fortalecer la compasión humana.
Gobernanza tecnológica y geopolítica
La presencia de Paglia en el evento organizado por la Fundación Gates no fue casual, sino resultado de un vínculo sostenido en el tiempo. Según Religion News Service, el arzobispo ya había mantenido un encuentro privado de dos horas con Gates tres meses antes del foro, y volvió a reunirse a solas con él el 21 de septiembre.
Desde el Vaticano se impulsa el concepto de algor-ética, un esquema de gobernanza orientado a que el desarrollo de la inteligencia artificial se rija por principios morales explícitos.
En paralelo, la Academia Pontificia para la Vida y otras comisiones vinculadas trabajan para que los países en desarrollo no queden marginados frente a la competencia tecnológica entre potencias como Estados Unidos y China, de acuerdo con lo reportado por la agencia Zenit.
La agenda de Gates, además, tiene un componente geopolítico explícito: tras reunirse con el presidente Donald Trump y su equipo, manifestó su intención de encontrarse también con el presidente chino Xi Jinping, en un recorrido que busca vincular la innovación tecnológica con el compromiso ético y los Objetivos de Desarrollo Sostenible a nivel global.
Bill Gates se reunió con líderes de Pakistán y Catar y coincidió con Sam Altman
Bill Gates protagonizó una semana intensa de actividad diplomática y filantrópica en Nueva York, en el marco de la Semana de Alto Nivel de la 81.ª Asamblea General de la ONU, celebrada en septiembre de 2026.
El copropietario de la Fundación Gates combinó reuniones bilaterales con jefes de Estado y encuentros centrados en tres ejes: el desarrollo de la inteligencia artificial, la salud global y la agricultura.
Su agenda se desarrolló en paralelo a la de otros líderes internacionales, que en esos mismos días se presentaban ante el Consejo de Seguridad de la organización. Gates, en cambio, concentró sus compromisos en el plano filantrópico, con encuentros bilaterales que reunieron a mandatarios de distintas regiones del mundo y que abarcaron desde la cooperación agrícola hasta la salud pública.
Uno de los encuentros centrales de la semana fue la reunión bilateral entre Gates y Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, realizada en los márgenes de la Asamblea. El encuentro sirvió para acordar líneas de cooperación en tecnologías agrícolas avanzadas, entre ellas el desarrollo de semillas mejoradas y avances en genética de ganado, dos áreas consideradas por la fundación como parte de su trabajo en seguridad alimentaria.
La reunión con Sharif abordó además la erradicación de la polio, un objetivo histórico de la Fundación Gates a nivel global, junto con proyectos de innovación digital y salud pública para Pakistán.
La cooperación acordada entre ambos se centró así en cuatro ejes concretos: tecnologías agrícolas como semillas mejoradas y genética de ganado, erradicación de la polio, innovación digital y fortalecimiento de la salud pública, todos discutidos durante un encuentro bilateral en el marco de la Asamblea General de la ONU.
Otro de los encuentros destacados de la semana fue el sostenido con Sheikh Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Catar.
La reunión bilateral tuvo lugar el lunes de esa semana, en el mismo período de actividad diplomática que rodeó a la Asamblea General, y sirvió para que ambas partes intercambiaran perspectivas sobre cooperación internacional y temas de interés mutuo, sin que el intercambio se circunscribiera a un área temática específica como en el caso de Pakistán.
Este tipo de reuniones bilaterales forma parte del patrón habitual de Gates durante la Semana de Alto Nivel, en la que aprovecha la concentración de mandatarios en Nueva York para sostener encuentros puntuales con distintos gobiernos, combinando temas de salud, tecnología y cooperación internacional según el interlocutor.

Coincidencia con Sam Altman en la agenda de inteligencia artificial
Durante esa misma semana, Gates compartió el protagonismo de la agenda tecnológica global con otras figuras vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial. Entre ellas se destacó Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, cuya presencia en Nueva York coincidió con la de Gates en esos días, aunque ambos sostuvieron agendas paralelas y diferenciadas.
Mientras Gates lideraba los compromisos filantrópicos de salud e inteligencia artificial de su fundación, otros líderes internacionales se presentaban ante el Consejo de Seguridad de la ONU en el marco de la misma Semana de Alto Nivel.
La coincidencia entre ambas figuras se dio en el contexto de los llamados internacionales urgentes para regular los riesgos asociados al desarrollo de la inteligencia artificial, un tema que atravesó buena parte de las discusiones sostenidas durante la semana en Nueva York.
