Bill Gates alertó sobre los riesgos de dejar la IA solo en manos de las empresas tecnológicas

Bill Gates pide una supervisión pública para controlar los riesgos de la inteligencia artificial - REUTERS/Denis Balibouse/File Photo

Bill Gates alertó que dejar la inteligencia artificial bajo el control exclusivo de las empresas tecnológicas no ofrece garantías suficientes frente a sus riesgos. El cofundador de Microsoft cuestionó el modelo de compromisos voluntarios firmado por grandes compañías del sector con la Casa Blanca y pidió una participación más activa de las agencias públicas.

La advertencia llega mientras la inteligencia artificial se integra en servicios digitales, empresas, sistemas de seguridad y herramientas de uso cotidiano. Para Gates, el peligro inmediato no está en una posible rebelión de las máquinas, sino en que actores criminales utilicen modelos sin barreras de seguridad para ampliar fraudes, extorsiones, ataques informáticos o amenazas vinculadas con el bioterrorismo.

Los ciberataques serán la principal amenaza asociada con la inteligencia artificial - REUTERS/Dado Ruvic

Gates cuestionó los compromisos de seguridad voluntarios

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el mes pasado el Acuerdo de la Casa Blanca sobre Superinteligencia con representantes de Google, OpenAI, Meta, xAI, Anthropic y Nvidia. El documento contempla compromisos voluntarios en materia de seguridad y mecanismos internos de supervisión.

Durante una entrevista emitida el 11 de octubre en el programa State of the Union de CNN, Gates puso en duda que ese tipo de acuerdos sea suficiente para contener posibles abusos. El empresario sostuvo que la sociedad no puede depender únicamente de las compañías que desarrollan los modelos para establecer límites.

“Claramente no estamos haciendo lo suficiente”, afirmó Gates al referirse a la supervisión actual. A su juicio, el gobierno ha mantenido una posición de observación frente a decisiones que toman empresas privadas sobre una tecnología que puede tener efectos amplios en la seguridad, el empleo y la vida pública.

Su planteamiento propone un esquema semejante al que existe en sectores como la aviación y la atención médica. En esas industrias, las autoridades aplican normas, inspecciones y requisitos antes de que determinados productos o servicios lleguen al público.

Bill Gates advierte que los delincuentes podrían perfeccionar engaños, automatizar operaciones y aprovechar fallas técnicas para atacar a ciudadanos, compañías e instituciones durante los próximos meses - REUTERS/Caitlin Ochs/File Photo

Los ciberataques aparecen como el riesgo más cercano

Gates ubicó la ciberseguridad como el principal desafío que podría intensificarse durante el próximo año. Según explicó, los delincuentes pueden aprovechar sistemas de IA a los que se hayan retirado las protecciones contra prácticas como el chantaje, el fraude o la creación de materiales relacionados con el bioterrorismo.

“Los ciberataques serán sin duda el desafío más destacable al que nos enfrentaremos en el próximo año”, declaró en una entrevista posterior con ABC News. El empresario anticipó que podrían surgir “muchas sorpresas desagradables” en este campo.

Un ciberataque basado en inteligencia artificial puede automatizar tareas, perfeccionar engaños o aumentar la escala de operaciones dirigidas contra personas, empresas e instituciones. Entre los riesgos se encuentran el robo de datos, la suplantación de identidad y el aprovechamiento de vulnerabilidades técnicas.

Gates sostuvo que el problema no es que la IA se vuelva incontrolable en el corto plazo, sino que personas malintencionadas la utilicen. Esa diferencia define su postura: la necesidad de actuar sobre los usos actuales de la tecnología sin descuidar los desafíos de largo plazo.

Bill Gates propone un impuesto y un organismo internacional para la inteligencia artificial - REUTERS/Dado Ruvic/

Cuestionamientos al desarrollo exclusivo de la IA

Trump ha rechazado las peticiones de frenar el desarrollo de la inteligencia artificial. Su argumento es que restricciones más severas podrían permitir que China supere a Estados Unidos en la carrera tecnológica. También desestimó la preocupación por una rebelión de la IA al calificarla como un “engaño”.

Gates dijo que espera conversar directamente sobre estos riesgos con el presidente y con sus principales asesores. Su posición no plantea eliminar la tecnología ni detener todos los avances, sino establecer mecanismos de control que no dependan solo de decisiones empresariales.

El empresario comparó la situación con la industria automotriz. Los accidentes no desaparecieron pese a las mejoras de seguridad, pero existen reglas y medidas para reducir los daños. En el caso de la IA, considera imposible eliminar todos los riesgos, aunque advierte que eso no justifica la falta de regulación.

Entre las medidas planteadas por Gates figura la creación de un impuesto específico sobre la inteligencia artificial y la formación de un organismo internacional que supervise su desarrollo. También propuso reservar determinados empleos para personas, como una forma de amortiguar el efecto de la automatización laboral.

El debate planteado por Gates pone el foco en quién debe asumir la responsabilidad sobre una tecnología que avanza a gran velocidad. La expansión de la inteligencia artificial puede aportar herramientas útiles, pero también amplía la capacidad de cometer delitos y de alterar sectores laborales sin reglas comunes. El desafío para gobiernos y empresas será establecer controles que reduzcan esos riesgos sin dejar la supervisión en manos de quienes desarrollan y comercializan los sistemas.

Deja un comentario