
Casi 30 mil llamadas al número de emergencias 9-1-1 contabilizó el Centro de Despacho de Emergencias de Panamá entre el sismo del 9 de octubre y el 13 de octubre.
La cifra, de 29.089 solicitudes de auxilio, dimensiona el impacto del terremoto de magnitud 7,5 que sacudió al país y que mantiene movilizados a los cuerpos de seguridad.
Al quinto día de respuesta, con corte al 13 de octubre, los estamentos de seguridad panameños sostienen 11.143 efectivos en el terreno.
El operativo se concentra en las provincias de Coclé, Veraguas, Herrera y Los Santos, donde el movimiento telúrico causó mayores daños.
El grueso de la fuerza operativa corresponde a la Policía Nacional, que aporta 8.000 unidades a las tareas de evacuación, asistencia humanitaria y atención de emergencias.

La institución tiene asignados más de 600 vehículos para labores de prevención y seguridad en las cuatro provincias afectadas.
Las funciones policiales no se limitan a resguardar las zonas del desastre. Los agentes distribuyen alimentos y suministros, apoyan las inspecciones del Sistema Nacional de Protección Civil y colaboran en la instalación de carpas para los damnificados.
A esto se suma una presencia permanente en los centros de acopio del país. El objetivo declarado es garantizar que la ayuda humanitaria llegue a los afectados sin contratiempos de seguridad.
Los organismos de seguridad de Panamá movilizan a 11.143 efectivos entre Policía Nacional, Servicio Nacional Aeronaval, Servicio Nacional de Migración y el SUME para evacuar personas, repartir ayuda humanitaria y atender emergencias médicas en Coclé, Veraguas, Herrera y Los Santos.
El Servicio Nacional Aeronaval aporta 2.558 unidades a la operación y sostiene el componente aéreo de la respuesta.

La institución cuenta con 16 aeronaves entre helicópteros y aviones, además de medios marítimos y terrestres desplegados en las zonas golpeadas por el sismo.
El balance operativo de la Aeronaval incluye 28 evacuaciones médicas y 24 sobrevuelos de reconocimiento sobre más de 23 comunidades impactadas. Las tripulaciones acumularon 136 horas y 50 minutos de vuelo desde el inicio de la emergencia.
En materia de carga, la institución movilizó unos 54.984 kilogramos (121.220 libras) de ayuda humanitaria. El transporte aéreo se volvió clave en comunidades donde el acceso terrestre resultó afectado por el terremoto.
El Servicio Nacional de Migración suma 422 unidades operativas distribuidas en puntos estratégicos del país. Su función es fortalecer la respuesta interinstitucional y respaldar la atención a la población afectada por el sismo.
La institución brinda apoyo logístico en varios centros de acopio, entre ellos el Parque Omar, Bingos Nacionales, Panamá Pacífico y sedes regionales del Instituto de Mercadeo Agropecuario. También realiza recorridos preventivos en hoteles del área metropolitana.

Esa vigilancia se extiende a las estaciones del Metro de Panamá y a los Centros de Operaciones de Emergencia, puntos considerados sensibles durante la contingencia.
El Sistema Único de Manejo de Emergencias Prehospitalarias (SUME) aporta 163 colaboradores a la respuesta, apoyados en 41 recursos móviles. La flota se compone de 19 ambulancias, 14 Vehículos de Intervención Rápida y ocho Motos de Intervención Rápida.
Desde que comenzó la emergencia, el SUME despachó 850 recursos y coordinó 370 acciones interinstitucionales. La cifra refleja el nivel de articulación entre las distintas entidades de seguridad y salud que operan sobre el terreno.
La combinación de los cuatro cuerpos (Policía Nacional, Servicio Nacional Aeronaval, Servicio Nacional de Migración y SUME) sostiene, a cinco días del terremoto, una estructura de respuesta que abarca desde la evacuación aérea hasta la vigilancia de puntos de concentración de personas.
El volumen de llamadas al 9-1-1, cercano a las 30 mil, continúa marcando el ritmo de las operaciones en las provincias afectadas.
