Tanto la Canasta Básica Alimentaria (CBA) como la Canasta Básica Total (CBT) aumentaron 1,7% en el mes de septiembre, quedando 0,2 puntos porcentuales por debajo de la inflación general de ese mes, según el Indec. ¿Qué representan esas mediciones? La CBA hace referencia a lo que debe gastar una familiar por mes para cubrir el 100% de sus necesidades alimentarias, mientras que la CBT mide el valor de todos los bienes y servicios que son considerados básicos para el bienestar de cualquier familia. En el primer caso, el valor determina la línea de la “indigencia” y en el segundo, la de la “pobreza”.
En este caso, con el aumento medido en septiembre, la Canasta Básica Total llegó a $1.632.505 para una familia tipo, compuesta por un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de seis años y una hija de ocho. Ese hogar es el que se toma como referencia en las estadísticas generales de pobreza e indigencia.
De acuerdo con el Indec, la Canasta Básica Alimentaria de esa misma familia llegó a $738.690 en el noveno mes del año, lo que significa que las familias con ingresos por debajo de ese monto no ganan lo suficiente para alimentarse adecuadamente.
Por arriba de la inflación
Si bien las canastas básicas aumentaron menos que la inflación general en septiembre, una mirada de más largo plazo demuestra la situación opuesta. Según informó el Indec, en los primeros nueve meses del año el IPC registró una suba del 23,6 por ciento. En ese mismo período, la CBT registró una variación del 24,7%, lo que significa que los insumos de primera necesidad subieron 1,1 puntos más que la inflación.
En la comparación interanual la diferencia es aún mayor. Mientras que los productos y servicios de la Canasta Básica Total subieron en forma conjunta un 38,7% en los últimos doce meses, la inflación general registró una variación de 33,4%, de donde se desprende que hubo una diferencia de 5,3 puntos.
Con la Canasta Básica Alimentaria pasó lo mismo, aunque las diferencias son más pronunciadas. Entre enero y septiembre, los alimentos que componen la CBA tuvieron un incremento de 25,3%, es decir 1,7 puntos más que el IPC general.
Ahora bien, en la comparación entre septiembre de 2025 e igual mes de este año, se observa que la CBA registró una variación del 40%, unos 6,6 puntos porcentuales más que la inflación general.
La diferencia entre la suba de las canastas y el IPC no es un dato anecdótico, sino que puede incidir directamente la capacidad de compra de miles de hogares. Es sabido que la mayoría de las negociaciones paritarias toman como referencia la evolución de la inflación general para determinar los ajustes, pero si la CBT y la CBA suben por encima de ese valor, el resultado puede llevar a que los ingresos de los trabajadores se alejan del costo de los productos y servicios.
El costo de vida de cada hogar
Como se mencionó, la familia tipo de cuatro integrantes es la que el Indec y otros organismos estadísticos toman como referencia al momento de medir la pobreza y la indigencia, pero en la realidad es que el costo de vida de cada hogar depende de múltiples factor, principalmente de la cantidad de integrantes. Para reflejar esas diferencias, el Indec presenta mes a mes el detalle de la CBA y la CBT para otros dos grupos familiares.
Por un lado, el organismo mide el caso de un hogar de tres integrantes, compuesto por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61 años. En ese caso, la Canasta Básica Total llegó en septiembre a $1.299.664 y la Canasta Básica Alimentaria alcanzó un valor de $588.083.
El otro ejemplo corresponde a un hogar de cinco integrantes, compuesto por un varón y una mujer, ambos de 30 años, y tres hijos de uno, tres y cinco años. Para esa vivienda, el valor de una CBT llega a $1.717.036 y el de una CBA alcanza los $776.939 en el mes de septiembre.
