Una IA podría “copiarse” entre televisores, routers y electrodomésticos: Anthropic lo considera un riesgo futuro

Anthropic demostró que distintos aparatos del hogar pueden unir su capacidad para hacer funcionar una IA. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration//File Photo

Anthropic probó que varios dispositivos domésticos podrían trabajar juntos para ejecutar una inteligencia artificial, pero aún no hay una IA lo suficientemente capaz de copiarse y expandirse por sí sola.

La empresa detrás de Claude evaluó si modelos de IA de tamaño reducido pueden completar las tareas necesarias para instalarse y funcionar en aparatos conectados a internet, como televisores inteligentes, routers o electrodomésticos.

Sus pruebas indican que varias piezas técnicas ya están disponibles, pero que aún falta un elemento decisivo: una IA lo bastante pequeña, capaz y autónoma como para propagarse sin intervención humana.

Todavía no existe un modelo pequeño que pueda replicarse sin ayuda humana y extenderse de forma autónoma. REUTERS/Leonardo Benassatto/Archivo

El experimento no muestra una red de dispositivos infectados en internet. Anthropic trabajó en entornos controlados y con equipos de prueba.

Sin embargo, advirtió que los avances actuales acercan un escenario en el que una IA podría pasar de un aparato a otro, instalarse en equipos vulnerables y utilizar su capacidad de procesamiento de forma distribuida.

La empresa detrás de Claude señaló que el riesgo no es inmediato porque los modelos pequeños aún no combinan suficiente capacidad con un tamaño adecuado para funcionar en muchos dispositivos limitados.

En sus pruebas, solo un modelo más potente logró completar toda la secuencia de replicación en una red cerrada. Por eso, Anthropic estimó que modelos pequeños con esas capacidades podrían aparecer hacia fines de 2026.

La compañía analizó si las IA más pequeñas pueden prepararse para operar en dispositivos conectados. REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración

Qué significa esta advertencia de Anthropic

La preocupación de Anthropic se centra en una forma de software malicioso conocida como gusano informático.

Un gusano puede copiarse de una computadora a otra sin que una persona lo active manualmente, explica el equipo de investigación de la empresa.

En este caso, la diferencia sería que el programa llevaría incorporado un modelo de inteligencia artificial capaz de tomar decisiones ante problemas nuevos.

Según la investigación, modelos de hasta 30.000 millones de parámetros ya pueden realizar muchas tareas separadas necesarias para una propagación: identificar equipos, copiar archivos, preparar el programa y poner en marcha una IA en dispositivos desconocidos.

Un gusano informático es un programa que puede trasladarse entre computadoras sin intervención de un usuario. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El problema es que todavía cometen errores cuando deben encadenar todos esos pasos por sí solos.

Anthropic mostró, por ejemplo, que un modelo de 26.000 millones de parámetros pudo ejecutarse de manera distribuida en 15 decodificadores de televisión Android de bajo costo.

Evaluó modelos que lograron preparar sistemas de inferencia —el proceso que permite a una IA responder y ejecutar tareas— en ocho de nueve tipos de hardware analizados.

Muchos equipos conectados que se usan en el hogar no reciben actualizaciones frecuentes para corregir problemas de seguridad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En qué nos afecta como usuarios

El escenario propuesto por Anthropic preocupa porque muchos dispositivos conectados a internet usados con fines domésticos tienen defensas limitadas si se habla de una inteligencia artificial de gran tamaño.

Televisores inteligentes, cámaras, routers, decodificadores y otros aparatos del llamado internet de las cosas suelen recibir pocas actualizaciones de seguridad o conservar configuraciones básicas.

Si una IA pudiera propagarse entre esos equipos, no dependería de un único servidor que pudiera apagarse para detenerla.

Podría distribuirse entre muchos dispositivos y seguir funcionando aunque algunos fueran desconectados. Anthropic comparó esa posible red con un sistema lento, capaz de expandirse durante días, en lugar de hacerlo de inmediato.

Algunas IA de hasta 30.000 millones de parámetros ya pueden resolver por separado varias acciones necesarias para extenderse. REUTERS/Aly Song/File Photo

Para los usuarios, la principal recomendación es reducir las oportunidades de acceso: actualizar con frecuencia el software de los dispositivos, cambiar las contraseñas predeterminadas, desactivar funciones que no se usan y evitar equipos sin soporte de seguridad.

Estas medidas no eliminan todos los riesgos, pero dificultan que un aparato vulnerable se convierta en parte de una red controlada a distancia.

La advertencia de Anthropic no describe una amenaza ya desplegada en hogares. Expone, en cambio, que la combinación entre inteligencia artificial y dispositivos conectados podría cambiar la forma en que operan los ataques informáticos si los sistemas no mejoran sus protecciones.

Deja un comentario